La ausencia de Wall Street por feriado el lunes (en Estados Unidos se conmemora el Día del Presidente en la fecha del natalicio de George Washington) servirá para hacer una pausa de la inteliencia artificial (IA) y los escenarios apocalípticos. Una pausa bienvenida para poner la mirada en un tema que ha ido ganando presencia en la agenda de la Casa Blanca en los últimos días: los aranceles.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a celebrar los beneficios del alza generalizada de tarifas comerciales en recientes entrevistas. Sus declaraciones se leen tanto como un mensaje a los jueces de la Corte Suprema, como una señal de nerviosismo sobre el inminente fallo.
Tras varias decepciones durante enero, el mercado pone la mirada en la audiencia que el máximo tribunal de EEUU tiene agendada para el próximo 20 de febrero como posible fecha para un pronunciamiento. Los jueces tienen en sus manos la definición de la legalidad de las tarifas recíprocas impuestas por Trump en abril de 2025 a todos los países. De este fallo depende el futuro de más de una decena de demandas de empresas, incluyendo un gigante como Costco, que reclaman la ilegalidad de la medida y por los aranceles pagados.
También están en juego los cientos de miles de millones de dólares para el fisco estadounidense y no solo a futuro. Los jueces podrían determinar que el Tesoro reembolse a los importadores lo pagado durante el año pasado.
Ese impacto fiscal es el que podría causar un mayor movimiento en los mercados, que estarán atentos a un fallo que, por cierto, podría llegar en cualquier otra fecha hasta junio, cuando vence el plazo de fast track que se impuso para este caso.
A lo anterior, hay que sumar la creciente presión interna desde el Partido Republicano. La baja aprobación de la gestión económica de la Casa Blanca y la persistente percepción de una crisis del costo de la vida entre los electores aumentan el nerviosismo camino a las elecciones legislativas de noviembre.
Seis congresistas republicanos se rebelaron para votar a favor de una ley que revierta los aranceles impuestos a Canadá. Aunque no prospere por un veto de Trump, la votación ya fue una señal de alerta.
También se atribuye a la presión de su partido la decisión de revisar los aranceles a los productos de acero y aluminio, a los que se responsabiliza por el aumento de precios de electrodomésticos y suministros para la construcción e industria.
Lo más probable es que la Casa Blanca siga haciendo ajustes, mientras promociona lo positivo que han sido los aranceles y su rol clave en el que -aseguran- es un boom económico. Para ello tendrán a mano las cifras de balanza comercial al cierre de 2025 (jueves 19) y la primera estimación del PIB del cuarto trimestre (viernes 20).
El estado de la economía
El dato de crecimiento será importante en medio de la discusión sobre los próximos pasos de la Reserva Federal. Ante las cifras recientes, las minutas de la última reunión de la Fed (miércoles 18) quedan algo desactualizadas, pero no por ello serán ignoradas por los analistas.
Especialmente, dadas las aparentes señales contradictorias. Por un lado, la inflación se desaceleró más de lo esperado en enero. La tasa anual bajó a 2,4% tras una lectura de 2,7% en diciembre, con una disminución de la inflación subyacente. Por otro lado, la creación de empleo de enero superó todas las expectativas, con 130.000 empleos no agrícolas. Pese a lo cual el ajuste a la baja en las cifras de 2025 reveló un mercado laboral en enfriamiento, aunque no en recesión.
De ahí que el mercado insiste en proyectar al menos dos recortes de tasas para este año, con un 75% de probabilidad de un movimiento en la reunión del 29 de abril.
La agenda de la semana también traerá más pistas sobre el estado de la economía estadounidense, incluyendo órdenes de bienes durables, producción industrial, construcción y ventas de nuevas viviendas. Estas dos últimas cifras de especial importancia para la Casa Blanca en su campaña por convencer a los electores de que el país está en medio de un boom económico.
Finalmente, el 20 de febrero la consultora S&P Global publicará las primeras estimaciones de la actividad en febrero, con los índices preliminares PMI de manufacturas y servicios de EEUU, además de Japón, Reino Unido y la Eurozona.