Con un escenario de fuerte contracción en las exportaciones forestales cerró 2025 la Región del Biobío. Las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelaron que los envíos del sector alcanzaron en diciembre los US$ 193 millones, lo que representa una caída del 40,7% en comparación con el mismo mes del año anterior.
De acuerdo con el informe, este retroceso arrastró el desempeño general del comercio exterior regional. En el último mes del año, las exportaciones totales del Biobío sumaron US$ 303,4 millones, lo que implicó una disminución interanual de 31,5%. Con estos resultados, el acumulado anual cerró 2025 con una merma de 18,5%.
Alejandro Casagrande, presidente regional de Corma Biobío y Ñuble, entregó una mirada más actualizada con datos a enero de 2026: a nivel nacional, el sector forestal alcanzó US$ 486,8 millones FOB. Si bien esto equivale a una disminución de 15% en términos interanuales, también representa un crecimiento de 6% respecto del mes previo, lo que, según el dirigente, evidencia una “leve recuperación en el margen”.
Pese al descenso, la industria forestal continúa siendo el principal pilar exportador de la zona. Los productos que lideraron los despachos fueron la celulosa, la madera aserrada y la madera contrachapada, que en conjunto representaron el 47,6% del total regional, reafirmando la alta dependencia de la canasta exportadora del Biobío respecto de este rubro.
En esa línea, y según cifras de Corma, Casagrande destacó que el Biobío concentra el 42% de los montos exportados a nivel nacional, con un 82% de los envíos saliendo por puertos de la zona, principalmente a través de DP World Lirquén, que en enero registró el 43% de los embarques.
Coyuntura global
En cuanto a los mercados de destino, el reporte del INE a diciembre detalla que los principales compradores de productos del Biobío fueron Estados Unidos, China y Corea del Sur, concentrando el 24,6%, 20,7% y 6,1%, respectivamente.
Sin embargo, el mercado asiático fue el principal responsable del retroceso. China fue el país que más incidió en la caída del mes, con un desplome de 56% en sus retornos, lo que explica buena parte del déficit.
Para Michel Esquerré, presidente de la Asociación de Pymes Madereras (Pymemad), los resultados del INE son “lapidarios” para una región eminentemente forestal, aunque subrayó que responden a múltiples factores internacionales.
"Hay varios lugares por donde mirar. El mercado de la celulosa está afectado por una disminución de precios y por un aumento de la oferta mundial, dado que han abierto plantas bastante grandes en China", explicó Esquerré. A ello sumó la inestabilidad generada por las estrategias arancelarias de Estados Unidos.
En Corma coinciden con ese diagnóstico. En el caso de la celulosa y el papel (que representan el 68% de la canasta exportadora), la caída en dólares se explica "fundamentalmente por la baja en los precios internacionales, especialmente de China y Europa, considerando que los volúmenes exportados aumentaron un 4%". En tanto, la contracción en tableros y molduras se asocia a una menor actividad del sector construcción en Estados Unidos.
Desafíos estructurales
Según Esquerré, las barreras arancelarias impuestas por Estados Unidos han incidido en el redireccionamiento de los mercados. “El mercado brasileño, por ejemplo, nunca buscó exportación en Asia y en Medio Oriente, y ahora salieron a buscar productos para esquivar los aranceles", detalló.
Con mirada de futuro, Casagrande apuntó a que "El desafío hoy es avanzar en una mayor diversificación de destinos, fortalecer la competitividad y generar condiciones internas que permitan recuperar dinamismo", concluyó Casagrande. Añadió que, para el Biobío, esto implica reforzar la infraestructura portuaria, ferroviaria y vial, además de entregar señales claras de estabilidad, seguridad y fomento a la inversión, fundamentales para sostener el empleo.
Desde Pymemad, en tanto, confían en la resiliencia de la región y en una eventual recuperación de la demanda por productos sostenibles. Sin embargo, Esquerré advirtió sobre el impacto de los incendios forestales en los productores de menor tamaño.
"Los pequeños y medianos propietarios pierden el capital y no tienen capacidad de reponerlo para plantar de nuevo. No hay replantación y eso afecta en el futuro la oferta". Frente a esto, hizo un llamado urgente para que el Estado genere una nueva ley de fomento enfocada en este segmento, al considerarlo "relevantísimo para el desarrollo del futuro de la economía nacional y regional".