Un complejo cierre de año enfrentó el comercio exterior de la Región del Biobío, marcado por una fuerte contracción de los envíos del sector forestal, el principal motor económico de la zona. De acuerdo los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Boletín de Exportaciones muestra que los movimientos experimentaron una caída interanual del 32,7% durante noviembre de 2025, totalizando US$ 205,8 millones.
A pesar del retroceso, la industria continúa explicando el 71,4% del total exportado por la región. No obstante, el desglose de las cifras revela debilidades en segmentos clave como la celulosa, que concentró el 53% de los envíos forestales (US$ 109,1 millones), un descenso de 38,4% en doce meses. De acuerdo a la información del INE, a este producto, le siguen la madera aserrada (-25,6%) y la madera contrachapada (-40,8%).
El escenario internacional fue determinante en este desempeño. Aunque Estados Unidos se mantuvo como el principal socio comercial con el 24,4% de los envíos, China, que representa un mercado estratégico para la madera nacional, protagonizó la mayor incidencia negativa. Las exportaciones al gigante asiático bajaron 69,6% respecto a noviembre de 2024.
Efecto de los megaincendios
Estas cifras se dan a conocer en medio de una nueva temporada de incendios forestales que amenaza con profundizar la crisis de abastecimiento de la industria. Consultados sobre el impacto inmediato de la contingencia actual, la Corporación Chilena de la Madera (Corma), mostró cautela respecto a las proyecciones de corto plazo.
"Lo primero que es importante decir es que la industria forestal, si es que se queman plantaciones, va a ser afectada. Eso está claro. Ahora, qué tanto va a ser afectada va a depender de la superficie que sea dañada y del nivel de daño que tengan esas plantaciones. Información que nosotros, y yo creo que las empresas, todavía no tienen porque es un proceso que toma un par de meses", explicó Alejandro Casagrande, presidente de Corma Biobío - Ñuble.
Sin embargo, más allá de la coyuntura del verano 2026, al gremio le preocupa el daño estructural que las megasequías y temporadas catastróficas previas han dejado en la capacidad instalada del país. Casagrande advirtió que existe una reducción paulatina de la "corta sustentable"; es decir, del volumen de madera que el país puede cosechar anualmente de forma sostenible, tras los grandes incendios de 2017 y 2023.
"La corta sustentable que teníamos en Chile antes del 2017 era de más o menos 46 millones de metros cúbicos (...) Tras los incendios de 2017 bajó a unos 40 millones. Después vino el incendio de 2023 y la estimación nuestra es que va a bajar a 36 o 37 millones", detalló el líder gremial.
El ejecutivo fue enfático en el impacto financiero de estas pérdidas biológicas. "Cada temporada catastrófica, como las de 2017 y 2023, es un 10% menos de volumen disponible para el sector. Y ese volumen (perdido) va a aparecer recién en 24 años más, que es el periodo de rotación", declaró.
Golpe al empleo y cierre de empresas
La falta de materia prima, exacerbada por la inseguridad y la quema de bosques, ha tenido un correlato directo en el tejido empresarial y laboral de la zona centro-sur. Según datos del gremio, la reducción del volumen disponible golpea con mayor fuerza a los pequeños y medianos propietarios, quienes enfrentan dificultades críticas de abastecimiento.
"Se han perdido en los últimos 10 años 48 mil empleos y en los últimos cinco años han cerrado alrededor de 200 pequeñas y medianas empresas madereras industriales", afirmó Casagrande, haciendo un llamado a la prevención ante las condiciones climáticas extremas pronosticadas para febrero, con olas de calor sobre los 35 grados que mantienen al sector en alerta máxima.
Cabe recordar que los incendios que afectan a las regiones del Biobío y Ñuble desde los primeros días de enero, ya han devastado alrededor de 30 mil hectáreas, según estimaciones de organismos públicos y empresas forestales.