Se lanzó este jueves. La plataforma es la evolución de Finka, la startup que el año pasado permitía invertir en campos agrícolas a través de acciones en una SpA, y que ahora migró a un modelo de tokenización para abrir la cancha a inversionistas de cualquier parte del mundo.
Los inversores que ya tenían posiciones en Finka mantienen sus retornos intactos; lo que cambia es la estructura de los nuevos proyectos y la escala a la que apuntan. Cuando los fundadores de Finka empezaron a recibir mensajes de España y Colombia preguntando si podían entrar al negocio, la respuesta era no. El activo -un campo de cerezas en San Vicente de Tagua Tagua- era el mismo para todos, pero la estructura legal no permitía inversionistas extranjeros. “Se nos abrió el colmillo”, dice Tomás Zavala, gerente general de Caja los Andes y socio fundador. Llevan un año y medio trabajando en la solución: tokenizar los campos.
El resultado es Farm Fractions, una plataforma que permite invertir en proyectos agrícolas desde US$ 100 a través de tokens en la red Polygon. Cada token representa una fracción de propiedad sobre un activo real, un campo productivo. La startup está en proceso de regulación bajo la Ley Fintech chilena. El modelo funciona así: se estructura un proyecto agrícola, se tokeniza, los inversionistas compran fracciones y, cuando el campo produce, reciben retornos proporcionales. Si no se junta el capital necesario, se devuelve la plata. “Es el mismo activo, con los mismos niveles de rentabilidad y estabilidad, pero ahora accesible desde cualquier parte del mundo y desde montos mucho más chicos”, dice Joaquín Moncada, a cargo de la operación comercial.
Con Finka, el equipo levantó poco más de US$ 1 millón para su primer proyecto, sumó más de 180 inversionistas con un ticket promedio sobre los $ 4 millones de pesos, y abrió un mercado secundario dos veces al año donde los inversionistas pueden vender sus posiciones.
El promedio de rentabilidad en esas ventanas fue de 22% a 27%, sin que el campo hubiera dado frutos todavía -pura plusvalía del activo-, dicen. Los referentes internacionales son AcreTrade, Harvest Returns y FarmTogether, todos enfocados en el mercado estadounidense con tickets mínimos de US$ 15.000. Farm Fractions apunta a ser el referente en Latinoamérica, con activos en la región y una base de inversionistas global.
El equipo son cuatro personas: Moncada en lo comercial, Arturo Mancilla en la parte agrícola y Fernanda García en tecnología, más Zavala como apoyo. Se han financiado con capital propio: cerca de US$ 300.000. El plan para el primer semestre es lanzar dos nuevos proyectos en cultivos de ciclo largo, en el rango de 25 a 300 hectáreas, apuntando a retornos sobre 10% para el inversionista. “La alimentación sigue creciendo, se espera que aumente cerca de un 50% de aquí al 2050. A este mercado le queda por crecer”, dice Moncada.