El incipiente aumento que registró la productividad en el país entre 2024 y 2025 fue el principal tema de debate en una cumbre académica empresarial desarrollada esta semana.
Al alero de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, se reunieron autoridades universitarias, representantes del mundo empresarial, economistas y miembros de diversas organizaciones, para analizar los alcances del Informe Anual de Productividad 2025, presentado por la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP) a través de su presidente, Pablo García.
Durante la jornada, se revisaron los principales resultados del informe, que reveló que la productividad registró dos años consecutivos de expansión, lo que no ocurría desde el bienio 2011-2012, excluyendo el período de la pandemia. Según el reporte, la Productividad Total de Factores (PTF) aportaría entre 0,5% y 0,6% al crecimiento del PIB en 2025.
Al encuentro asistieron Tomás Bunster (Quiroz & Asociados); Rodrigo Larraín (CEO de Cencosud); Juan Sutil (presidente de Empresas Sutil); Jacqueline Plass (Deloitte); Nicolás Burr (gerente general de CAP); Katia Trusich (directora ejecutiva de Grande Pyme); Mónica Zalaquett (Fedetur); Daniela Zecchetto (presidenta de AFP Cuprum); Macarena Vargas (vicepresidenta legal de Codelco); Nicolás Correa (gerente general de Enex); los directores de empresas Rodrigo Pérez Mackenna, Tamara Agnic e Iris Boeninger; Pablo Montesinos (gerente general de Empresas Iansa); Julio Friedmann (CEO de ENAP); Rodrigo Krell (secretario ejecutivo de la CNEP); Vesna Mandakovic (exCNEP); Cecilia Cifuentes (ESE Business School); Manola Sánchez (directora de Bci); Hernán Martin (gerente general de BTG Pactual Asset Management); José Miguel Benavente (vicepresidente ejecutivo de Corfo), Roberto Álvarez (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile); y Claudio Bravo (Universidad Adolfo Ibáñez), junto a autoridades y académicos de la Universidad de los Andes.
Debate
Entre los puntos más relevantes, los presentes enfatizaron que la productividad explica en gran medida el “techo” del crecimiento de largo plazo. Se revisó la evolución histórica y se advirtió sobre quiebres de tendencia que han limitado el dinamismo económico, reforzando la necesidad de recuperar una agenda de productividad sostenida en el tiempo.
La presentación también subrayó el buen desempeño de sectores como la minería y la energía, impulsados por procesos de automatización, la transición hacia energías renovables y un repunte exportador, aunque advirtió que aún es temprano para afirmar que se trate de un cambio estructural consolidado.
Un punto central del informe fue la brecha entre diagnóstico e implementación. De un total de 512 recomendaciones que ha realizado la CNEP, solo 11% se encuentran plenamente implementadas, mientras que 58% no han sido acogidas, evidenciando un desafío estructural de ejecución y seguimiento de políticas públicas.
“No podemos esperar duplicar el aporte de la productividad al crecimiento” con esta brecha entre diagnóstico e implementación, dijo el exdirector de Presupuestos y académico de la U. de los Andes, Matías Acevedo: “La próxima administración no tiene que inventar la rueda, debe tener una agenda clara donde priorice aquellas medidas más relevantes para dar un salto en productividad durante el próximo quinquenio”.
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la casa de estudios, Álvaro García, recalcó que para alcanzar la meta de crecer un 4%, la productividad debería hacerlo al menos 1,5% en 2026, “muy por encima de la proyección de la CNEP. Avanzar en políticas que aumenten la movilidad laboral a sectores dinámicos podría contribuir a alcanzar esta meta en el corto plazo”.