La salida de Francisco Pérez Mackenna del Grupo Luksic para asumir como canciller del próximo Gobierno aceleró el proceso de recambio generacional al interior del principal conglomerado económico del país.
Entre decenas de movimientos en la plana tanto ejecutiva como directiva, son dos los nombres que tomarán mayor protagonismo, ambos de 44 años: primero, Macario Valdés, hasta ahora gerente general de SAAM, asumirá como CEO de Quiñenco, la sociedad que agrupa a la mayoría de las filiales del holding; y, segundo, Andrónico Luksic Lederer, tercera generación del clan, tomará más responsabilidades quedando como vicepresidente del grupo, con un rol enfocado en los nuevos negocios e inversiones.
Sin embargo, la profunda reestructuración también contempla que otros históricos del grupo amplíen su presencia en la primera línea del grupo. Y el que lo hará con mayor, es Óscar Hasbún.
Desde 2011 gerente general de la Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV), Hasbún finalmente dejará el rol de ejecutivo para pasar al directorio de esa empresa, en el cual quedará como presidente, en reemplazo de Pérez Mackenna.
Pero Hasbún no solo pasará a esa instancia, sino que, de una sola vez, entrará a tres directorios del holding. Ocupará el asiento del futuro canciller en la mesa del Banco de Chile y, además, entrará al selecto grupo que conforma la directiva de Quiñenco, la matriz de todas las empresas.
Los tres nuevos cargos se suman a una gruesa lista de títulos con los que ya contaba el exvicepresidente de Sofofa: es presidente del directorio de SM SAAM desde 2017; director de Invexans y Nexans (esta última, francesa) desde 2015; y director de CCU desde 2023.
Además, es vicepresidente del directorio de Hapag Lloyd -la naviera alemana de la cual CSAV es su principal accionista- y miembro de su Comité de Auditoría. En paralelo, también participa del consejo directivo de la Fundación Chilena del Pacífico y preside la Fundación CSAV.
Su trayectoria en el grupo
Hasbún lleva más de 20 años en el Grupo Luksic. Tras una etapa como ejecutivo de Michelin, en Francia y Chile, aterrizó en Quiñenco en el año 2002. Hasta 2011, su rol fue administrar las inversiones de la familia en Croacia y España, principalmente en el negocio turístico e inmobiliario.
En ese momento tomaría el gran desafío de su carrera. A sus 42 años, asumió la gerencia general de Vapores -junto con la entrada a la propiedad por parte de los Luksic- en un momento en que la compañía estaba en quiebra técnica, con la misión de liderar un profundo proceso de reestructuración que implicó aumentos de capital por más de US$ 3.000 millones.
Ese proceso tuvo como sus grandes hitos la separación de SAAM (los servicios portuarios, remolcadores y logística de la firma) y la búsqueda de un socio, que finalmente encontraron en una de las cinco navieras más grandes del mundo, Hapag Lloyd, de la cual hoy detentan el 30% de la propiedad.
"Al principio nos tocó muy duro... Afortunadamente, logramos convencer a los expertos (...) Guillermo (Luksic), Andrónico, Oscar (Hasbún) y yo empezamos a viajar por todas partes, golpeando puertas, tratando de devolver los barcos que teníamos arrendados y que no podíamos llenar. Logramos devolver una cantidad importante, achicar el problema y ahí empezar a buscar un socio estratégico. Vino Hapag-Lloyd, llegamos a un acuerdo e hicimos la fusión", relataba en 2021 el propio Pérez Mackenna -en ese entonces presidente de CSAV- en entrevista con DF.
CSAV, de hecho, hoy es una empresa que se dedica a administrar la inversión del grupo en la naviera alemana. De hecho, en 2025, la firma solo contaba con 16 trabajadores.
La reestructuración, con todo, fue un éxito. Vapores volvió a repartir dividendos y tuvo una época dorada en la pandemia: en 2021, fue la empresa más rentable del IPSA, impulsada por los rendimientos de Hapag durante esa época. A septiembre de 2025, los últimos resultados conocidos, CSAV anotaba utilidades por US$ 130 millones en los primeros nueve meses del año.
Finalizada esa etapa, Hasbún ahora dejará la gerencia general a quien se desempeñaba como CFO de Vapores, Roberto Larraín, quien tomará el mando del equipo ejecutivo.