Los gremios productivos y organizaciones empresariales de la Región del Biobío advirtieron un golpe al desarrollo económico de la zona, luego que el Ministerio del Medio Ambiente oficializara la declaratoria del sistema Rocuant-Andalién como Humedal Urbano. El sector privado acusó que la medida se tomó de forma apresurada en los últimos días del gobierno saliente, advirtiendo un duro impacto para el desarrollo económico de la zona.
A través de una declaración conjunta, firmada por la CPC Biobío, CORMA Biobío y Ñuble, Pescadores Industriales del Biobío, Socabio, ASEM, Pymemad, IRADE, CChC de Concepción y ASEXMA, el mundo empresarial evidenció los impactos de la resolución ambiental.
"Consideramos que las consecuencias de esta resolución apresurada de la autoridad saliente son graves, pues implican la paralización de proyectos urbanos estratégicos, la generación de incertidumbre jurídica sobre terrenos destinados al desarrollo, el desincentivo a la inversión privada y un impacto directo en el empleo", indicaron los gremios, agregando que la medida afecta "la certeza jurídica que requieren los proyectos de inversión para desarrollarse".
Críticas técnicas
Si bien las organizaciones empresariales subrayaron que existe "pleno consenso" sobre la necesidad de proteger los humedales, cuestionaron duramente la forma en que se gestó esta declaratoria en particular.
"Esta decisión aparece más bien como una acción de última hora de la administración saliente, que como el resultado de un proceso técnico serio y completo", plantearon en el documento. Según los firmantes, durante la tramitación se presentaron antecedentes que advertían que ciertos sectores incluidos en la delimitación, no cumplían con los criterios legales para ser considerados humedales urbanos, observaciones que no habrían sido consideradas en la resolución final.
Ante lo que califican como un riesgo para el futuro de la región, el sector productivo hizo una solicitud directa a la administración entrante: "Hacemos un llamado a las nuevas autoridades a revisar esta resolución, corregir los errores detectados y abrir un espacio de diálogo técnico que permita compatibilizar el cuidado del medio ambiente con el desarrollo responsable del Biobío".
Área protegida
La resolución cuestionada por los gremios otorga protección legal inmediata a las 1.377 hectáreas que componen este espacio en el área metropolitana de Concepción. En la práctica, la medida marca un límite estricto para el futuro desarrollo inmobiliario e industrial en uno de los paños más extensos de la zona.
En contraste con la visión del empresariado, la decisión del Ministerio fue ampliamente valorada por el alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, quien catalogó la declaración como una herramienta que permitirá equilibrar el crecimiento de la ciudad con la gestión de riesgos ambientales.
“El Rocuant-Andalién es uno de los lugares más grandes de Chile, son más de 1.300 hectáreas que sólo en Talcahuano hoy se están protegiendo. Esto da garantías de trabajar por las nuevas generaciones, proteger la flora y fauna local, y mirar al futuro de manera sostenible”, destacó la autoridad comunal.
Valor ecosistémico
El sistema Rocuant-Andalién funciona como un ecosistema mixto único —actuando en ciertos sectores como marisma costera y en otros como humedal palustre de agua dulce—. Esta condición le permite operar como un amortiguador natural esencial para la regulación hídrica, el control de inundaciones y la mitigación de impactos frente a marejadas o tsunamis.
A nivel global, el ecosistema alberga la mayor diversidad de avifauna en Chile, recibiendo a más del 1% de la población mundial de especies migratorias que nidifican en Norteamérica y que eligen las costas chilenas como su sitio principal de invernada.