Con el objetivo de reactivar el comercio local y preservar un espacio patrimonial del centro de Concepción, el Ministerio de Bienes Nacionales confirmó el avance hacia la segunda fase del proyecto de normalización y conservación de la Galería Alessandri. La iniciativa, que en su primera etapa tuvo una inversión superior a los $ 120 millones, es considerada la mayor inyección de recursos estatales en el recinto en las últimas décadas, apuntando a resolver problemas estructurales que impactaban tanto la seguridad de los transeúntes como la operatividad económica de sus 104 locales comerciales.
La primera etapa de los trabajos, iniciada durante 2025, permitió recuperar la la bóveda superior del recinto con una inversión de $ 108 millones, financiados íntegramente por la cartera de Bienes Nacionales. Estas obras lograron eliminar el escurrimiento de aguas lluvias, mejorando radicalmente las condiciones laborales en el interior.
Actualmente, el proyecto entra en su segunda fase, la cual ya se encuentra adjudicada y a la espera de los permisos correspondientes por la calidad de Inmueble de Conservación Histórica que posee la galería. Esta etapa implicará un desembolso aproximado de $ 18 millones para el recambio de ventanales superiores y del vano interior.
Al respecto, el seremi de Bienes Nacionales de la Región del Biobío, Sebastián Arteaga, destacó el impacto de estas obras tras años de deterioro provocado por la humedad, eventos sísmicos y el incendio que afectó al recinto en 2019. "Lo que queremos desde el Ministerio es conservar inmuebles fiscales como este, con toda la historia que tienen (...) Creemos que esto es un desafío que trasciende a un gobierno y aquí los únicos beneficiados son los locatarios y toda la comunidad penquista".
Adelantó además que se proyecta una tercera etapa para recuperar espacios interiores, afectados por el incendio que dañó el edificio en 2019, durante las manifestaciones del estallido social. Los montos para esta fase de trabajos de conservación aún están en evaluación.
Impacto urbano y comercial
La modernización de la Galería Alessandri se alinea con los planes de desarrollo económico y urbano de la Municipalidad de Concepción. Ethielly Montes, directora de Secplan del municipio destacó que "la recuperación de la galería es parte de nuestros lineamientos estratégicos de recuperación del centro urbano de la ciudad. Estamos empeñados en cambiar la cara de Concepción y la galería no solo es fundamental como edificio, sino también por su fachada y la circulación de los peatones".
Desde la perspectiva de las PYME y el comercio tradicional, el avance de las obras representa un alivio esperado por años. Patricia Barra, dirigenta de los locatarios de la Galería Alessandri, valoró la gestión, aunque mantuvo la cautela sobre el futuro. "Por muchos años nuestra galería estuvo abandonada, se nos llovía y hemos ido en los últimos años mejorando de a poco, primero la cúpula y ahora los ventanales. Esperamos que, como prometieron, los trabajos continúen".
Patrimonio arquitectónico
La Galería Alessandri es una de las más antiguas de la ciudad, data de 1942, como parte de las obras de reconstrucción del terremoto de 1939. “Hablamos de un Concepción que tiene que levantarse después de la tragedia y que vive un proceso de modernización entre el Estado y privados que establecen nuevos códigos arquitectónicos en la ciudad”, comenta el arquitecto penquista Luis Darmendrail, quien agrega que la galería “es parte de un conjunto de edificios, también compuesto por la Intendencia, la Tesorería, el Correo y otras oficinas públicas que se encontraban inicialmente allí”.
Desde esa perspectiva comenta que es un símbolo de las políticas reconstrucción del Estado que encabezó el entonces Presidente Pedro Aguirre Cerda, cuya administración debió no sólo levantar viviendas, sino también espacios para la vida urbana y social de la ciudad.
Es precisamente en esta década cuando la construcción de galerías comerciales tienen su apogeo en Concepción, conformando un particular tejido en el centro que no sólo permiten en desarrollo de la actividad económica, sino también se convierten en una fórmula que convive con el clima lluvioso de los inviernos.
Para el arquitecto, el deterioro que hoy muestra la Galería Alessandri es una realidad que requiere mejoras, “pero esas mejoras deben ir de la mano del respeto por los elementos prexistentes. Hay que mejorar sin perder la identidad”.