La definición del próximo subsecretario de Telecomunicaciones se ha vuelto más compleja de lo previsto y aún está en definición.
Este lunes se cayó la carta que corría con ventaja y con la cual el próximo Gobierno contaba: José Juan Bruner, consultor de Montblanc, era una de las opciones más respaldadas para asumir la conducción de la Subtel. Según fuentes cercanas al proceso, su salida se habría tenido que ver, principalmente, por razones familiares.
Otra persona que habría declinado el cargo por razones de ese tipo sería el abogado Eduardo Gárate, quien fue jefe de gabinete del subsecretario de Telecomunicaciones entre 2021 y 2022. Actualmente es presidente del Consejo de Administración de Detacoop y gerente general de MMRAD Limitada, y anteriormente se desempeñó como jefe de la División de Asociatividad y Cooperativas del Ministerio de Economía. Su trayectoria combina gestión pública, experiencia en cargos directivos y conocimiento del aparato estatal, posicionándolo como una alternativa con capacidad de conducción y articulación política.
En la búsqued, también apareció la figura de Claudio Anabalón, actual gerente de Asuntos Corporativos y Relaciones Institucionales de Entel, con un perfil marcadamente técnico y amplia experiencia en materias regulatorias vinculadas a telecomunicaciones. El ejecutivo sonaba como una carta fuerte debido a su extensa trayectoria en la industria; no obstante él tampoco estaría abierto al cargo y seguiría en su cargo en la empresa.
La selección para Subtel exige un alto nivel de especialización técnica y hoy enfrenta el desafío de transitar hacia una expertise cada vez más digital, en áreas como regulación tecnológica, datos y conectividad, lo que hace particularmente complejo el nombramiento.
Otros nombres
Ante la negativa de Bruner comenzaron a tomar fuerza nuevas alternativas. Una de ellas es José Huerta, exjefe de gabinete de la Subtel durante el periodo de Pamela Gidi, quién cuenta con conocimiento directo del funcionamiento interno del organismo y de la agenda regulatoria del sector.
Su eventual nombramiento genera ruido por el episodio fallido que tuvo durante la era de Gloria Hutt y que terminó con el despido de la entonces subsecretaria. No obstante, según aseguran cercanos a las tratativas, Huerta no estaría disponible para el cargo -ni para ser jefe de gabinete nuevamente- por proyectos personales en Aysén.
Otro nombre que resuena es el del abogado especializado en derecho de las telecomunicaciones y regulación digital, Alberto Jara, quién fue coordinador de proyectos estratégicos de Subtel durante el segundo Gobierno de Piñera, por lo también contaría con conocimiento directo de la interna del organismo. Jara hoy se desempeña como director ejecutivo de Pasadena Consulting, consultora dedicada al sector de las telecomunicaciones, ciberseguridad y datos personales.
Más allá de ello, el nombre que más fuerza toma en la carrera actualmente es el de Romina Garrido, abogada con una sólida trayectoria en protección de datos, ciberseguridad y regulación digital. Actualmente preside la Comisión de Implementación de la Ley de Protección de Datos, rol clave en la puesta en marcha de uno de los marcos regulatorios más relevantes para el ecosistema digital chileno.
Además, es directora en Prieto Abogados, fundadora de Privacy Consulting y profesora en la Universidad de Chile, donde participa en programas de educación ejecutiva en ciberseguridad. Su perfil la posiciona como una alternativa que combina experiencia técnica, regulación y mundo académico.
Como se dijo, el proceso ha estado marcado por las dificultades del futuro ministro de Transportes, Louis de Grange, expresidente de Metro, para llenar el cupo. Según fuentes del sector, la combinación entre una cartera altamente técnica, la necesidad de avanzar hacia una mirada digital y las bajas condiciones salariales ha reducido de manera significativa el universo de candidatos idóneos.