La inflación en Argentina se desaceleró hasta su nivel más bajo desde septiembre, lo que representa una victoria para el Presidente Javier Milei, tras el repunte registrado en marzo debido a la crisis energética derivada de la guerra con Irán.
Los precios al consumidor subieron un 2,1% el mes pasado en comparación con abril, por debajo de la estimación media del 2,4% de los economistas encuestados por Bloomberg. En comparación con el año anterior, la inflación aumentó ligeramente hasta el 33,2% desde el 32,4%, según datos publicados este jueves por la agencia estadística Indec.
El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró la semana pasada en una conferencia empresarial que los analistas preveían que la inflación volviera a desacelerarse en mayo, tras otra desaceleración en abril. El sector de las telecomunicaciones experimentó los mayores aumentos de precios debido al incremento de los costes telefónicos, seguido por el sector educativo.
Esta noticia positiva llega después de que Milei obtuviera una mejora en su calificación crediticia por parte de S&P Global Ratings, la segunda del año tras la de Fitch Ratings, lo que acerca a Argentina un paso más a recuperar el acceso a los mercados internacionales de capitales. Los bonos en dólares experimentaron un fuerte repunte en toda la curva este jueves, con los títulos a largo plazo subiendo más de 2 centavos por dólar.
Como buena noticia adicional para Milei, la pobreza infantil se redujo al 42,3% en la segunda mitad del año pasado, en comparación con el 52,7% del año anterior, según UNICEF.
Los economistas encuestados por el banco central en mayo pronosticaron una tasa de inflación del 30,5% y un crecimiento del 2,9% para finales de 2026, cifra revisada al alza desde el 2,8% del mes anterior.