En un 2025 marcado por niveles de volatilidad y la presión por buenos resultados en el negocio, grandes compañías aceleraron el recambio en las altas esferas.
Entre las empresas que componen el S&P -uno de los principales índices bursátiles de Estados Unidos- 168 registraron nombramientos de nuevos gerentes generales, según un informe de Spencer Stuart.
El mayor recambio en los últimos 15 años, representa un cambio de era en el liderazgo empresarial.
A pesar de que la tendencia abarca a firmas de distinto tamaño, fue especialmente notoria entre las pequeñas.
Para el socio de Spencer Stuart, Juan Pablo Solar, este nivel de rotación en máximos se da en un entorno “más exigente y menos tolerable a la falta de resultados”.
El experto agregó que actualmente los directorios enfrentan una presión simultánea por desempeño financiero, transformación digital, inteligencia artificial (IA) y gestión de riesgos geopolíticos, ya que “cuando no ven tracción estratégica clara, reaccionan con mayor rapidez que en el pasado”.
El perfil de los que llegaron
Del total de 168 ejecutivos nuevos, 9% son mujeres, lo que representó una baja en comparación con el 15% que se registró en 2024.
Solar señaló que para aumentar la presencia femenina, se debe ampliar el acceso de ejecutivas a roles operacionales y estratégicos, los que históricamente han sido la antesala para cargos de CEO.
La proporción de gerentes generales contratados externamente es otro de los aspectos que sufrió modificaciones en el último tiempo, con un retroceso en 2025.
Las empresas más grandes se empinan como las que optan más por ascender a ejecutivos de manera interna, con un 73%, según el estudio.
Este factor se da porque en entornos de alta incertidumbre, “la continuidad se vuelve un activo estratégico. Promover talento interno reduce el riesgo de ejecución, porque el ejecutivo ya conoce la cultura, el equipo y el negocio”, aseguró Solar.
También se ven diferencias entre las industrias, ya que las empresas del sector financiero, consumo e industrial son más propensas a nombrar CEO de manera interna, a diferencia de las firmas en otras áreas, como el sector salud.
Otra diferencia que se vio en 2025 fue el aumento de CEO debutantes. El 84% de los nuevos nombramientos asumió por primera vez como gerente general de una compañía.
Menos tiempo en el cargo
El promedio de edad de los nuevos CEO bajó. Si en 2024 llegó a 55,8 años, el año pasado se ubicó en 54,4.
Lo anterior, “sugiere una apertura a perfiles con mayor energía transformacional y sensibilidad frente a nuevas dinámicas competitivas”, comentó Solar.
En tanto, la permanencia promedio en el cargo cayó a 8,5 años, la más baja desde 2019.
Además, 37% de los ejecutivos salientes dejó el puesto dentro de sus primeros cinco años de gestión, y otro 37% se fue antes de cumplir los 10 años.
Para el socio de Spencer Stuart, esto reflejó “una mayor presión por resultados en plazos más acotados”.