La Estrategia Nacional de Electromovilidad de Chile está bajo revisión. Para el próximo 9 de febrero el Gobierno convocó una agenda para evaluar punto por punto los hitos que tienen como objetivo poner fin a la venta de autos a combustión en el país para 2035, luego de que en el mundo el debate llevó a la Unión Europea y Reino Unido a flexibilizar la norma.
Durante cuatro días, se instalarán a hablar sobre economía circular de la electromovilidad, transporte pesado y maquinarias, infraestructura de carga y coordinación interinstitucional, para analizar la situación a nivel nacional. Sin embargo, no será una conversación fácil, pues la industria estima que es una propuesta que llegó “muy tarde” y que es urgente cambiar el fin de la comercialización a autos a combustión fijado en los próximos nueve años.
Para el secretario de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), Diego Mendoza, el problema es de fondo: “Debe revisarse la meta final del 100%, ya que Chile actualmente no está capacitado para sostener una imposición de ese nivel. Esto se debe a que nunca llegaron los incentivos prometidos y, mientras eso no ocurra, no es posible trabajar con un objetivo de ese tamaño”.
Desde el Ministerio de Energía explican que la revisión de la estrategia busca precisamente detectar esas brechas. “El propósito central es revisar el camino recorrido, evaluar hacia dónde vamos y precisar lo que aún falta para alcanzar los objetivos establecidos. Su implementación ha mostrado que existen barreras y han surgido desafíos nuevos, especialmente en materia de coordinación institucional, instalación de infraestructura de carga en edificios, preparación de normativa de las construcciones, habilitación de nuevas tecnologías como la transformación vehicular, y el bajo avance de la electrificación de vehículos particulares”, dijeron a Señal DF.
Giro mundial
La visión del gremio local responde al debate internacional sobre el término de la venta de autos a combustión, pues varias economías fijaron inicialmente metas ambiciosas que luego fueron suspendidas. A comienzos de la década de 2020, especialmente la Unión Europea, anunció el fin de estas ventas hacia 2030 a 2035, bajo el supuesto de una rápida adopción de la electromovilidad.
Sin embargo, con el paso de los años, esas metas comenzaron a tensionarse y a perder definición. En el caso europeo, aunque se aprobó originalmente el horizonte de 2035, desde diciembre de 2025 el objetivo se encuentra suspendido y bajo cuestionamientos. El ajuste refleja las dificultades prácticas de la transición -costos, infraestructura, dependencia de subsidios y capacidad industrial- que pusieron en duda la viabilidad de las metas originalmente planteadas.
El Gobierno explicó que justamente estas experiencias son parte del debate que se abrirá: “(...) Más que replicar ajustes realizados por economías con estructuras industriales diferentes, lo relevante para el país es evaluar cómo las tendencias y aprendizajes internacionales pueden mejorar nuestra competitividad, reducir costos para los usuarios y acelerar la transición hacia tecnologías que refuercen la seguridad energética nacional”.
¿Fin de la fecha?
La caducidad a 2035 dependerá de las conversaciones de la próxima semana. Desde el Ejecutivo recalcan que la meta sigue vigente, pero que “existen las instancias para poder evaluar y revisar estos compromisos, con el fin de seguir avanzando en la adopción de la electromovilidad en nuestro país”.
En la industria, en tanto, ANAC buscará empujar una propuesta para rediseñar la estrategia. Mendoza sostiene que el país podría transitar a un modelo de metas intermedias. Entre ellas un esquema “30-30” que propone que al año 2030 el 30% de las ventas de vehículos corresponda a modelos electrificados, incluyendo eléctricos e híbridos.
El cálculo se basa en la evolución de las ventas de los autos eléctricos. En 2025 la idea original era distribuir del orden de 5% de vehículos 100% eléctricos, pero la cuota fue de 2,8%, mucho más bajo de lo esperado.
También la industria busca impulsar un cambio en el enfoque de las políticas públicas, generando incentivos directos al usuario, como permisos de circulación gratuitos, descuentos del IVA y peajes de tarificación preferente. “Esas son pequeñas medidas que pueden significar un gran cambio en la electrificación en nuestro país”, afirma Mendoza.
Finalmente, ANAC subrayó que la electromovilidad es una oportunidad clave para el país, debido a que cada vehículo eléctrico usa 50% más cobre e incorpora litio, ambos recursos estratégicos de Chile. El secretario general del gremio cuestiona la posición de Chile en América Latina por la batalla de electromovilidad, afirmando que el país debería ser el número uno en la carrera, pero actualmente se encuentra detrás de Brasil, Colombia, Costa Rica y Uruguay.
La discusión en Chile apenas comienza, pero la industria tiene en la mira entablar relaciones con el próximo Gobierno para preparar una cirugía mayor a la ruta de la electromovilidad.