Tianqi Lithium sorprendió al mercado esta semana tras anunciar un recorte de su participación en SQM.
Este miércoles el directorio de la asiática, presidido por Jiang Anqi -hija del fundador Jiang Weiping- envió dos misivas a la Bolsa de Hong Kong. La primera contempló una propuesta de enajenación, que incluye la venta de 3,5 millones de acciones Serie A de SQM, correspondientes al 1,25% del total de papeles de la chilena, con un valor contable de US$ 206 millones. El documento agregaba una autorización a la administración a vender, dentro de un año y en un momento “apropiado” el total de acciones -equivalente a 62.556.568 acciones Serie A.
Sin embargo, horas después el directorio envió un segundo hecho esencial en reemplazo del primero, eliminando la línea que incluía la totalidad de los papeles de la compañía y confirmando solo la venta del 1,25%. Esto dejó dudas en el mercado y abrió la posibilidad de cambios drásticos en la propiedad de litio en Chile.
A esta operación se suma la venta de 748 mil acciones clase B, equivalente al 0,29% de la propiedad en la minera no metálica, anunciada a fines de diciembre pasado, equivalentes a US$ 54 millones. Con este movimiento, Tianqi declara que ya no mantiene ninguna acción clase B en SQM, consolidando un ajuste significativo en su estructura accionaria y enviando señales claras sobre su estrategia de liquidez y gestión de riesgos financieros.
Hoy la empresa cuenta con un total de 62 millones de acciones clase A de SQM, equivalentes al 21,9% de participación en la compañía.
La apuesta de los chinos
La historia de los socios extranjeros en SQM demuestra que pocos logran permanencia en el tiempo. El primero en incorporarse fue el conglomerado japonés Kowa, a comienzos de los años '90, seguido por los canadienses Potash Corporation of Saskatchewan (PCS) y, por un período transitorio, Nutrien, que heredó la participación tras la fusión con Agrium. Kowa se mantiene hasta hoy, pero con una presencia accionaria marginal.
Tianqi irrumpió en SQM en mayo de 2018, comprando el 24% a Nutrien por US$ 4.100 millones, operación convirtió al grupo chino en el segundo mayor accionista de la minera no metálica. La transacción, asesorada por Morgan Stanley, fue financiada con un préstamo por US$ 3.500 millones de China CITIC Bank, equivalente al 86% del valor total, lo que dejó a Tianqi altamente endeudada desde el inicio.
Actualmente, la participación de Tianqi en SQM, que corresponde a 21,9%, se valora en US$ 4.300 millones. Este monto se calcula considerando las 62,6 millones de acciones serie A que posee la empresa china, valoradas a $ 59.620 por acción, con un tipo de cambio de $ 867. Sin embargo, según Andrés González, encargado del área de análisis minero en Plusmining, este monto antes del anuncio del miércoles ascendía a US$ 4.900 millones. El problema se debe a que el precio de la acción de SQM disminuyó 7% en los días posteriores al hecho esencial.
En cuanto a los dividendos recibidos por Tianqi entre 2019 y 2022, éstos han reflejado la volatilidad del mercado del litio. En 2019 percibieron US$ 74,9 millones y en 2020 la cifra cayó a US$ 49,6 millones, afectada por la baja de precios. En 2021 se produjo un salto a US$ 123,2 millones y en 2022 los dividendos alcanzaron un máximo histórico de US$ 488,7 millones, impulsados por el auge internacional del oro blanco y la alta rentabilidad de SQM.
Sin embargo, la tendencia cambió en 2023, con dividendos por US$ 320,6 millones, mientras en 2024 fueron de apenas US$ 13,4 millones, evidenciando la caída de precios del litio y la presión sobre los márgenes. En total, desde que los chinos entraron al negocio hace ocho años, han recibido US$1.070 millones por concepto de dividendos.
De acuerdo a González “desde un punto de vista puramente monetario la apuesta por SQM fue buena porque Tianqi entró antes de 2022, lo que les permitió obtener mayores dividendos. Ahora, en caso de que se decidan por vender la empresa, creo que podrían recuperar su inversión inicial”.

Compleja situación financiera
El desempeño financiero de Tianqi Lithium sería una de las aristas que ha llevado al directorio de la firma china a analizar su posición accionaria en SQM.
En 2018, la compañía registró utilidades de US$ 317 millones, pero posteriormente incurrió en pérdidas significativas: cerca de US$ 862 millones y US$ 264 millones en 2020. Este período de resultados negativos coincidió con una elevada carga financiera, alcanzando su deuda total más de 34.000 millones de renminbi en 2019, unos US$ 4.900 millones.
La situación comenzó a revertirse en 2021, cuando volvió a números azules por US$ 525 millones, alcanzando su peak en 2022 con utilidades por US$ 3.450 millones, año en que además la deuda se redujo drásticamente a US$ 1.281 millones.
Sin embargo, el ciclo alcista no se consolidó: en 2023 las ganancias cayeron 70% alcanzando poco más de US$ 1.000 millones. En 2024 la firma volvió a pérdidas por US$ 1.257 millones, mientras la deuda repuntó hasta US$ 2.162 millones, reflejando las tensiones financieras que siguen pesando sobre la compañía.
De acuerdo a Álvaro Merino, director ejecutivo de Núcleo Minero, las maniobras en Chile responden a esa delicada salud financiera a nivel global. Además de las misivas con respecto a su situación en nuestro país, el gigante asiático informó a la Bolsa de Hong Kong la emisión de 65 millones de nuevas acciones por un monto de US$ 371 millones, además de colocar bonos convertibles por US$ 375 millones. Mediante esta operación, espera recaudar un monto cercano a los US$ 750 millones.
Lo anterior, con miras a utilizar los fondos para desarrollar y adquirir yacimientos de litio, capital de trabajo y fines corporativos.
Según Merino “el objetivo de Tianqi es claro y preciso: con estas medidas busca obtener recursos frescos para su operación, generar liquidez y mejorar su compleja posición financiera”.
En Chile su permanencia está con un signo de interrogación, sobre todo, luego del acuerdo de Codelco-SQM, que formaron una nueva empresa a fines de diciembre para la explotación del Salar de Atacama y que la aleja de su principal objetivo cuando aterrizó en Chile: tener injerencia en el litio chileno.