Un nuevo objetivo tiene la biotecnológica chilena Neocrop Technologies. Acaba de cerrar una ronda de inversión por US$ 2 millones para ir más allá de la edición genética aplicada a cultivos agrícolas, y transformarse en una plataforma tecnológica para el desarrollo de cultivos que agreguen valor funcional y nutricional a los alimentos.
La startup, fundada en 2020 en Valdivia por la bioquímica Francisca Castillo, el ingeniero agrícola Daniel Norero y el ingeniero civil informático Sebastián Castillo, destinará los recursos a una serie de acciones para cumplir su objetivo. Entre ellas, escalar su trigo alto en fibra a la fase comercial, avanzar en el desarrollo de frutales, fortalecer su estrategia de patentes con nuevas solicitudes, y la expansión a Brasil, Estados Unidos y Canadá.
La biotech creó una plataforma que integra edición génica de precisión (permite modificar secuencias de ADN en menor tiempo) con CRISPR, un software propio para el descubrimiento de genes, y protocolos de crecimiento acelerado (speed breeding).
Tiene contratos con empresas como Campex Baer y Hortifrut en Chile y Buck Semillas en Argentina.
US$2 millones levantó en ronda liderada por Zentynel
Castillo (CEO) dijo que realizarán los primeros pilotos comerciales del trigo alto en fibra con molinos y empresas de alimentos, entre ellas, Grupo Bimbo, a fines de este año.
“La idea es ver cómo se comporta este trigo en los procesos de panificación de Bimbo para que lo incluyan en sus productos como un diferenciador”, comentó.
También buscan completar la fase precomercial (ensayos de campo, registro varietal y consultas regulatorias en mercados de interés) de los otros desarrollos del portafolio, como trigo tolerante a sequía, lupino resistente a antracnosis -enfermedad fúngica- y avena alta en betaglucano.
Además avanzarán con su plataforma multicultivos en desarrollos de frutales estratégicos, como el mejoramiento de la calidad poscosecha del arándano, y sumarán nuevos clientes en Brasil durante el segundo semestre, y en Norteamérica, en 2028, a través de un modelo de alianzas.
Inversionistas
La ronda fue liderada por Zentynel Frontier Investments y también participaron Südlich Capital, Inder y Carozzi Ventures.
El socio de Zentynel, Cristián Hernández, señaló por escrito que ven en Neocrop una nueva generación de compañías que diseñan biología con impacto en la salud humana desde el origen del sistema alimentario. “Su capacidad de traducir ciencia avanzada en activos biológicos con aplicación industrial posiciona a Chile en la frontera de la innovación One Health a nivel global”, dijo.
En tanto, el gerente de Carozzi Ventures -área de capital de riesgo corporativo de la compañía de alimentos-, Gerardo Zañartu, valoró el potencial del equipo de la biotech para “transformar la industria” y señaló que casi todos los productos de Carozzi tienen como materia prima algún tipo de cultivo.
“Somos un actor incumbente del agro hace más de 30 años. Desarrollar variedades más resilientes al cambio climático, más sanas y con mejor perfil nutricional, apalancándonos en tecnologías inspiradas en la naturaleza, no es buscar un impacto colateral, es invertir en el corazón de nuestro negocio”, afirmó Zañartu.