Este jueves, la flamante ministra de Salud, May Chomali, acudió a las instalaciones de Fonasa junto a los subsecretarios de la cartera -Alejandra Pizarro, en Salud Pública, y Julio Montt, en Redes Asistenciales- para saludar y confirmar ante los funcionarios a quien será el futuro director nacional del seguro público: César Oyarzo.
Y rápidamente, el equipo de salud designado por José Antonio Kast comenzaría a tomar medidas.
Algo que ya está claro es que el primer gran anuncio de Chomali será una alerta sanitaria para el cáncer.
Esta no es una herramienta rara en el sector. Se utiliza para determinados virus en invierno y, por supuesto, fue un instrumento que se utilizó en la pandemia por Covid-19.
A grandes rasgos, faculta al Minsal a tomar medidas extraordinarias respecto a un tema en específico: reasignar recursos, contratar personal adicional, utilizar recintos en horarios no convencionales y adquirir insumos de manera directa, entre otros.
¿Por qué aplicarla para el cáncer? Según conocedores, las nuevas autoridades lo consideran como una clave esencial para reducir las listas de espera y, además, estiman que en el caso de esta enfermedad, una inciativa como ésta, puede generar diferencias mucho más significativas en su tratamiento.
“En materia de cáncer, la espera no es neutra: cada semana de atraso puede significar más enfermedad avanzada (...) El principio de oportunidad es clave”, respalda el director de Salud de Huechuraba, Nicolás Duhalde, anteriormente jefe de gabinete de Redes Asistenciales en Piñera II.
Para Duhalde, “una alerta sanitaria bien diseñada reduce el desorden y disminuye gasto. La que utilizamos durante la pandemia permitió movilizar recursos extraordinarios, generar asociaciones público privados y priorizar diagnósticos en forma muy efectiva. Creo que una alerta sanitaria por cáncer no solo se justifica, sino que es indispensable de cara a los pacientes”.

César Oyarzo, futuro director Nacional de Fonasa. May Chomali, ministra de Salud.
La tarea de Oyarzo
Como ningún otro, el sector salud se caracteriza porque los recursos siempre parecen insuficientes y, si las listas de espera ya parecen una tarea titánica, el desafío de Fonasa, que este año ya superó los 17 millones de afiliados, no es menor.
El exsuperintedente de Isapres, Héctor Sánchez, plantea que Oyarzo asume ante una “emergencia de financiamiento”, donde tendrá que resolver temas presupuestarios. “El gran desafío es cómo desde la gestión financiera se puede aumentar la productividad con los mismos recursos”, señala Sánchez, aludiendo también a las abultadas deudas que Fonasa tiene con el sector privado.
Oyarzo ya conoce la administración pública en salud. De hecho, sucedió al propio Sánchez como superintendente de Isapres y luego ocupó el rol de director nacional de Fonasa entre 1994 y 1997, en el Gobierno de Eduardo Frei. Ahora, se repetirá ese último plato.
Ingeniero comercial de la Universidad de Chile y Master of Arts en Economía de la Salud en Ilades/Georgetown University, también tiene un nutrido paso por el sector privado. Fue gerente general por 16 años del holding de centros médicos Integramédica, del cual fue socio hasta que se vendió en 2010 a la británica Bupa, también dueña de Cruz Blanca. Ha sido también gerente general de ECR Salud y director del grupo Interclínica.
Para la economista de la salud y socia fundadora de Sugg y Asociados, Daniel Sugg, “lo más urgente es dimensionar con precisión la brecha financiera de la red hospitalaria y construir, junto con la Subsecretaría de Redes Asistenciales, un plan de ajuste y convergencia que permita ordenar la ejecución del gasto y dar mayor sostenibilidad a la red. Esto incluye también ejecutar con rapidez los convenios y compras ya comprometidas, así como aquellas necesarias para enfrentar los tiempos de espera acumulados”.
Asimismo, el otro gran pendiente es la Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC), luego de que los intentos de licitaciones del Gobierno anterior fracasaron. Quedará en manos de la dupla Chomali-Oyarzo definir cómo se reenfocará el proyecto.
El resto del equipo
Junto a sus subsecretarios, Chomali envió un correo a los funcionarios del ministerio saludando a los funcionarios de la entidad.
“Reconocemos y valoramos profundamente el conocimiento, la experiencia y el compromiso de los equipos técnicos de este inisterio, así como el trabajo de cada funcionaria y funcionario que contribuye a construir un país más justo, más digno y que asegure el bienestar para quienes habitamos en él”, escribieron las nuevas autoridades en esa misiva.
En ese correo, presentó a quienes la acompañarán liderando las distintas divisiones del Ministerio. “A muchos de ellos seguramente ustedes conocen”, dijo a los funcionarios.
En la división de Prevención y Control de Enfermedades (Diprece), la jefa será Marcela Silva; la de Políticas Públicas (Dipol), estará a cargo de Marcia Erazo; el departamento de Planificación Sanitaria (Diplas), quedó liderado por Ximena Barrios; y la división de Finanzas y Administración Interna (Difai) tendrá a Lorenzo Bascuñán como jefe.
Elisa Llach dirigirá el área de Gestión de la Red Asistencial (Digera); Paulina Pinto la división de Atención Primaria (Divap); y Adrián Peña la división de Inversiones.
Según confirman distintas fuentes a este medio, la epidemióloga Solana Terrazas -que fue una de las candidatas para ser subsecretaria- se hizo un lugar como asesora en temas de salud para la Presidencia, en el segundo piso.