El proyecto de reposición del Mercado de Concepción entró a sus fases finales, tras culminar la tercera etapa (de cinco) con la presentación de una propuesta arquitectónica. La iniciativa, que busca rescatar el emblemático inmueble tras 12 años de abandono en el centro de la ciudad, avanza hacia la estructuración de un modelo de negocios autosustentable y de expansión comercial.
María Luz Gajardo, directora del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) del Biobío, destacó que las dos etapas que restan apuntan a establecer componentes normativos y de viabilidad económica. "Lo que viene tiene relación con los avances en el Consejo de Monumentos Nacionales, permisos municipales, y cerrar un modelo de gestión que permita al mercado autosustentarse", explicó Gajardo, subrayando el desafío de hacer de este espacio una operación financieramente autónoma.
Cada una de las cinco etapas del proyecto considera un plazo de ejecución de 90 días. En las fases cuatro y cinco se elaborará el proyecto de arquitectura definitivo, junto con los estudios y anteproyectos de estructuras y especialidades, para su posterior aprobación.
Oferta comercial y conectividad
Desde el punto de vista arquitectónico y comercial, el anteproyecto, que es liderado por las oficinas Lopetegui Arellano Arquitectos y Crisosto Smith Arquitectos, proyecta una reconfiguración que incrementará la rentabilidad espacial del recinto.
Uno de los principales hitos económicos del diseño es la incorporación de una subestructura de madera que permitirá ampliar el segundo nivel del mercado. Esta intervención técnica tiene como objetivo habilitar el uso del altillo existente para la creación de nuevos módulos comerciales, aumentando así la oferta y capacidad del recinto.
"Los mercados históricamente siempre han sido nodos entre el campo y la ciudad, o el puerto y la ciudad”, explicó el arquitecto Pablo Arellano. En esta línea, el diseño propone eliminar los accesos sin jerarquía actuales y crear circulaciones más amplias, generando una "manzana permeable" que se conectará directamente con las tradicionales galerías comerciales de Concepción. Además, se abrirá una nueva fachada hacia la calle Rengo, históricamente considerada el "patio trasero" del edificio, integrándola al flujo peatonal y comercial de la ciudad.
Trabajo con las comunidades
La viabilidad del proyecto también se ha respaldado mediante un fuerte componente de validación social, un factor clave para mitigar riesgos en intervenciones de alto impacto urbano. Según datos del Plan de Participación Ciudadana (PAC), más de 8 mil personas han participado en consultas ciudadanas, y más de 400 actores relevantes han integrado mesas de trabajo y focus groups.
El avance fue valorado por Ethielly Montes, directora de Secplan de la Municipalidad de Concepción, quien recalcó la importancia de este Monumento Nacional para la revitalización económica del centro de la ciudad.
Monumento Nacional
El proyecto de reposición busca devolver al Mercado de Concepción y a la ciudad su dinamismo económico y social.
El inmueble data de 1940 como parte de las obras de reconstrucción del terremoto de 1939 y fue diseñado bajo la influencia de la escuela de la Bauhaus por los arquitectos Tibor Weiner y Ricardo Müller. Por su alto valor arquitectónico fue declarado Monumento Histórico en julio de 2013, condición normativa que hoy rige cualquier intervención o modelo de negocios futuro.
La estructura de 3.600 metros cuadrados, ocupa la mazana que las calles Caupolicán, Maipú, Rengo y Freire, ubicadas a sólo una cuadra de la Plaza de la Independencia.
La urgencia por recuperar el mercado para la ciudad se arrastra desde abril de 2013, cuando, una falla eléctrica provocó un incendio que consumió hasta 65% de la estructura. El siniestro significó la pérdida de la fuente laboral de más de 350 locatarios.