A horas de que asuma como Presidente de la República, Capital Economics advierte que el próximo Gobierno de José Antonio Kast podría enfrentar dificultades en sus objetivos económicos.
En un reciente informe, la firma presentó dudas de que la administración del republicano “pueda revitalizar el sector del cobre y ejecutar sus ambiciosos recortes del gasto público con la rapidez prevista”, ya que prevén que la política fiscal será mucho más restrictiva este año en comparación con el año pasado.
Además, el actual conflicto en Irán podría suponer un problema para las metas de actividad.
“Considerando el impacto en los términos de intercambio derivado del reciente aumento de los precios de la energía, es poco probable que el crecimiento del PIB se acelere al 4% anual, como prevé el equipo de Kast”, escribió la economista de mercados emergentes de Capital Economics, Kimberley Sperrfechter.
Según explica, Chile es un gran importador de energía -cercano al 4% del PIB en 2025-, lo que lo deja más expuesto al aumento en los precios. Y, aunque la sólida posición externa deja a la economía chilena bien posicionada para afrontar el shock de los precios de la energía, de igual manera tendría efectos inflacionarios.
“Suponiendo un conflicto grave pero de corta duración en Irán, en el que los precios del petróleo oscilen entre US$ 80 y US$ 90 durante el segundo trimestre antes de caer a US$ 65 a finales de año, esto podría añadir entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales a la inflación este año”.
En tanto, supone que es poco probable que esto impulse al Banco Central a subir las tasas de interés, pero de igual manera frustraría cualquier esperanza de una mayor flexibilización monetaria
Los tres retos clave
El reporte también señala a tres retos clave que enfrentará Kast en su gobierno.
El primero es el fortalecimiento de las finanzas públicas, después de que el actual Gobierno incumpliera sus objetivos fiscales por tercer año consecutivo y llegara a un déficit de 2,8% del PIB.
No obstante, se advierte que el recorte de US$ 6.000 millones en los primeros 18 meses será un desafío frente a que el próximo oficialismo no tendrá mayoría en el Congreso. En tanto, el recorte del impuesto corporativo del 27% al 23% podría afectar los ingresos del Gobierno.
“El aumento en los precios del cobre debería compensar parte del impacto en los ingresos debido a la menor recaudación fiscal. Sin embargo, en general, creemos que la consolidación fiscal será más lenta de lo previsto por la administración Kast”, indica el análisis.
Por lo tanto, la firma prevé un déficit de 2,2% del PIB para 2026 y 1,9% en 2027, además de una deuda bruta que represente el 43% del PIB en los próximos dos años. “El ajuste fiscal es una de las principales razones por las que dudamos que el crecimiento se acelere al 4% anual, como prevé Kast”, explicaron.
El segundo desafío es impulsar el crecimiento del sector del cobre -cuya producción cayó de un máximo de 5,8 millones de toneladas métricas en 2018 a 5,4 millones el año pasado- a través la continuación de la agilización de la tramitación de permisos y la agenda política a favor de las empresas.
“Pero incluso si así fuera, tomará tiempo que esto se traduzca en una mayor producción de cobre. En nuestra opinión, las proyecciones del equipo de Kast de que la producción de cobre aumentará entre un 10% y un 20% (hasta aproximadamente 6,5 millones de toneladas métricas) en los próximos dos años parecen demasiado optimistas”, indicaron.
El tercer y último desafío para Kast, expone Capital Economics, es geopolítico por encontrarse entre medio de Estados Unidos -su estrecho aliado ideológico- y China, el principal socio comercial de Chile.
“Equilibrar estas relaciones será difícil y es probable que surjan tensiones en algunas áreas, especialmente en sectores estratégicamente importantes . Es probable que Kast reciba presiones del gobierno estadounidense para priorizar a las empresas estadounidenses en el crucial sector minero de Chile, a la vez que limita la participación china en sectores que considera estratégicamente importantes”, explicaron.
A la vez que se afirma que el reciente conflicto por el cable submarino que conecta Valparaíso con Hong Kong, respaldado por empresas chinas, podría ser un indicio de lo que está por venir.