El dólar abrió con una fuerte baja este martes, en medio de cierto alivio en los mercados globales frente a la guerra en Medio Oriente, después de que Donald Trump alimentara las esperanzas de un pronto fin de las hostilidades.
La paridad dólar-peso caía $ 15,9 a $ 899,4 en las primeras operaciones. El dollar index bajaba 0,6% hasta los 98,6 puntos, pese a que las tasas de interés soberanas de Estados Unidos cotizaban al alza, contrario a las europeas. Y el petróleo Brent caía 7,7% a US$ 91 el barril, tras haber llegado incluso a US$ 120 en la víspera.
¿Cerca del fin?
Trump afirmó en la tarde de este lunes que la guerra contra Irán podría resolverse "muy pronto", aunque no esta misma semana, tras señalar que EEUU está "bastante adelantado" respecto de su plazo original de cuatro a cinco semanas.
También aseguró que atacaría a Teherán "20 veces más fuerte" si intenta interrumpir los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Previamente, dijo estar considerando tomar el control del pasaje.
El cobre Comex subía 1,2% a US$ 5,92 por libra, apoyado en la debilidad del dólar global, y también en la noticia de que el comercio exterior chino hizo trizas los pronósticos. Las exportaciones del gigante asiático se dispararon 21,8% interanual en enero-febrero, muy por arriba del 7,2% esperado, y las importaciones crecieron 19,8%, versus la estimación general de 7%.
La paridad dólar-peso viene de cerrar en nuevos máximos de 2026, justo antes de que se conocieran los primeros comentarios de Trump con impacto en las perspectivas de resolución de la guerra.
El shock energético que trajo la guerra ha golpeado con particular fuerza las expectativas sobre Chile, una economía pequeña, abierta y que no cuenta con producción de energía a gran escala.
La posición neta de agentes extranjeros aumentó US$ 4.800 millones la semana pasada -en la que el tipo de cambio subió casi $ 40-, hasta superar la marca de US$ 10 mil millones contra el peso chileno, según datos del Banco Central, algo que no ocurría desde los tiempos del primer "dólar a luca" en 2022.
Datos del Central enfocados exclusivamente en los forwards de dólar-peso firmados por no residentes muestran que esta es la posición más agresiva contra el peso desde agosto de 2020, y que se ha movido por un ajuste transversal en los distintos plazos de liquidación.