La Región del Biobío se prepara para un punto de inflexión en su hoja de ruta económica. El Plan de Fortalecimiento Industrial, diseñado originalmente para contener y reactivar el ecosistema productivo local tras el cierre de la Compañía Siderúrgica Huachipato, comienza a cerrar su ciclo de ejecución. Este repliegue estratégico debiera dar paso a la implementación de la Estrategia Biobío 2050, el plan de largo plazo impulsado por el gobernador regional, Sergio Giacaman, que busca redefinir la vocación industrial de la zona.
A más de un año de su puesta marcha y de acuerdo con el documento de balance del Plan, la iniciativa logró una implementación de sus principales lineamientos enfocada en la contención de la emergencia laboral y la aceleración de inversiones privadas y públicas para la reactivación a mediano plazo.
El Plan de Fortalecimiento Industrial tuvo una génesis pionera a nivel nacional. El modelo es el resultado de propuestas que surgieron desde las organizaciones de trabajadores, gremios empresariales, representantes del gobierno local y regional, además de la academia, quienes en sesionaron en el Foto Estratégico Regional como instancia de acuerdos y coordinaciones.
Niveles de cumplimiento
Uno de los objetivos era la contención del desempleo que originaría el cierre de la siderúrgica. Se estimaba que tras ese evento, la desocupación local podría alcanzar cifras superiores al 12% y si bien no ha llegado a ese límite, hoy la tasa registrada por el Instituto Nacional de Estadísticas, arroja un 9,7% para el trimestre móvil noviembre 2025 – enero 2026. Ese dato pone a la región en una posición de fragilidad de su tejido económico y apunta a una necesidad apremiante de recuperar el capital laboral de la zona.
En términos financieros, el balance muestra que desde su puesta en marcha en septiembre de 2024, se alcanzó un cumplimiento de 50% de las metas en las 32 medidas incluidas en el documento original. El 28% se encuentra en ejecución y un 13% con carácter de ejecución permanente.
A nivel de cumplimiento valorizado, el programa del Fondo de Garantías Estatales (Fogaes) logró movilizar UF 1,9 millones en financiamiento a través de 317 operaciones crediticias para empresas de la región, lo que equivale a UF 962 mil en garantías otorgadas. En paralelo, los subsidios de retención y contratación laboral inyectaron más de $ 1.500 millones para apoyar a 48 empresas contratistas, mitigando el impacto en la cadena de valor siderúrgica.
Sin embargo, lo que destaca es el acompañamiento que el Plan tuvo para una cartera 67 proyectos de inversión privada en la Región del Biobío, que se tradujeron en la inversión de US$ 27.498 millones. En esta línea, se logró la resolución de 74% de los nudos críticos de tramitación sectorial, lo que equivale a 104 gestiones destrabadas exitosamente ante distintos servicios públicos.
Desafíos pendientes
Sin embargo, el traspaso de la posta a Estrategia Biobío 2050 no estará exento de ripios. El cierre del Plan de Fortalecimiento Industrial deja en evidencia una serie de tareas de largo aliento que la nueva administración regional deberá absorber.
Según el informe, los principales desafíos que quedaron por cumplir o consolidar apuntan a la concreción de un hub logístico portuario internacional y multimodal, sustentado en el corredor bioceánico Biobío-Neuquén. A esto se suma la futura licitación internacional del yacimiento "Boquerón Chañar", proyectada hacia 2027, que podría ser clave para impulsar la producción de acero verde en el país y el fomento de una nueva industria de carbón activado en la Provincia de Arauco, iniciativa que se mantiene como un desafío productivo en desarrollo.
Continuidad técnica
Un factor clave en este periodo de empalme institucional es el capital humano y técnico que lideró el proceso anterior. Respecto a su continuidad y el traspaso de antecedentes, Carolina Parada, secretaria ejecutiva del Plan de Fortalecimiento Industrial, confirmó que ya se han iniciado las gestiones para que la transición de un modelo a otro sea ordenada.
"Ya tuve una primera reunión con el subsecretario (de Economía) Karl Franz y espero seguir aportando con toda la información de este proceso tanto al delegado (Juio Anativia) como al ministro (Daniel Mas)", señaló Parada, dejando la puerta abierta a mantener un rol activo en la articulación entre el gobierno central y las nuevas directrices del Gobierno Regional.