El proyecto de ley que modifica a las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (ley N°20.019) se encamina a poder ser ley. Tras su aprobación en el Senado, el gobierno del Presidente José Antonio Kast, a través de un comunicado publicado en la red social X por parte de la ministra del Deporte, Natalia Duco, anunció que pondrán de suma urgencia el proyecto para que sea votado.
“Agradezco profundamente a la ministra Duco por la suma urgencia de nuestro proyecto de reforma de Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales. Esta suma urgencia va a permitir, en un plazo de 15 días, que la Cámara de Diputados -donde nació este proyecto hace 10 años atrás- pueda ratificarlo, convertirlo en ley lo antes posible”, declaró el senador e impulsor del proyecto, Matías Walker (Démocratas).
En exclusiva con Diario Financiero, el senador Walker explicó las matices que traerá el proyecto respecto de la inversión de privados, el rol que tendrá la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y lo que pasará respecto a las sociedades anónimas deportivas en nuestro país.
-El proyecto obliga a terminar con la multipropiedad, ¿se espera que veamos procesos de venta de participaciones en clubes por millones de dólares en los próximos años?
-Nosotros incorporamos la prohibición de la multipropiedad porque había un problema en la ley actual que la permite expresamente. Hoy día un empresario puede tener hasta un 5% de las acciones en un segundo club y con la prohibición de tener a ambos clubes en la misma categoría.
Pero el tema más preocupante -que es un secreto a voces- es el de aquellos casos (que operan) de manera encubierta a través de “palos blancos”, como se llama comúnmente, de sociedades relacionadas de dependientes o familiares. Lo que hace el proyecto, junto con prohibir la multipropiedad, es obligar a la Liga a fiscalizar que no exista este fenómeno en las sociedades anónimas. Enviar periódicamente información de quiénes son sus dueños, cuál es su composición accionaria y quiénes son los beneficiarios finales.
En caso que producto de la fiscalización se determine que hay un empresario que posee propiedad directa o indirecta en más de un club, se le obliga a que en un plazo de tres meses pueda enajenar esas acciones en el segundo club, mientras tanto se suspende su participación en el directorio o en su respectivo cargo.
-Existe el riesgo de que algunos inversionistas puedan salir del negocio del fútbol pensando que, de aprobarse y ejecutarse el proyecto, tendrán reglas más estrictas respecto al control y a la propiedad de clubes?
-Sí y por eso nos urge tanto que la ley se apruebe en su trámite final en la Cámara de Diputados, y se promulgue por el gobierno del Presidente Kast. Porque en el artículo transitorio dejamos que habrá un plazo de 18 meses para adecuar los estatutos a la nueva legislación. Yo espero que los empresarios que están afectados por el vicio de la multipropiedad o representantes que participan en la administración de los clubes, no esperen la entrada en vigencia de la nueva ley para regularizar su situación.
-A su vez, ¿hay posibilidades de que clubes más pequeños, que no logren atraer inversión privada o cuyos socios no puedan financiar las exigencias de la nueva estructura, terminen desapareciendo del fútbol profesional?
-No, porque yo creo que los dirigentes de esos clubes tienen que ver este proyecto como una oportunidad y no como una amenaza, porque al tener una gestión más transparente como sociedad anónima y al ser la Liga una sociedad anónima sujeto a mayor fiscalización, finalmente van a tener más auspiciadores, van a tener más empresas que estén dispuestas a invertir en esos clubes y esperamos que sean empresas con domicilio conocido.
-¿Uno de los objetivos de la reforma es atraer capital más institucional al fútbol chileno, como family offices o fondos de inversión?
Por supuesto. Yo creo que en la medida que los inversionistas, a quienes les gusta el deporte, vean que hay una institucionalidad robusta, más transparente, con más fiscalización, va a haber mucho más family offices y fondos de inversión dispuestos a invertir en el fútbol, y quienes ya han invertido, deben ver también este proyecto como una oportunidad. Por ejemplo, acogiendo una inquietud que planteó Cruzados, nosotros ampliamos el plazo de concesión. Ahora el plazo de concesión puede ser hasta 30 años y eso va a dar certeza respecto a la inversión.
-¿Ve la posibilidad de que lleguen inversionistas extranjeros al modelo del fútbol?
-No hay ningún impedimento para que los inversionistas extranjeros puedan invertir en el fútbol chileno. Al contrario, va a haber mayores incentivos porque va a haber más transparencia. Lo único que le exigimos a esos inversionistas es que se identifiquen.
-Para el nuevo ciclo mundialista, los derechos comerciales de la selección se adjudicaron a Lions Sports & Media por cerca de US$40 millones. ¿El proyecto busca transparentar cuánto de esos recursos se destinan efectivamente al desarrollo del fútbol, como selecciones juveniles, fútbol femenino o amateur?
-En primer lugar, como el proyecto a partir de su entrada en vigencia establece un plazo de implementación de 18 meses, se tienen que respetar los contratos y los derechos adquiridos por terceros. No va a estar en cuestión cualquier contrato que se haya suscrito por las actuales autoridades dentro de la actual institucionalidad. Se va a respetar también la autonomía que tengan los nuevos socios de la nueva Liga Deportiva Profesional. Lo que va a ocurrir es que la Federación de Fútbol de Chile se va a adscribir, al igual que todos los deportes, a la Ley de Nacional de Federaciones Deportivas, y eso va a garantizar que exista mayor transparencia en el uso de los recursos de la Federación.
-¿Cuál es el rol que usted espera que tenga la Comisión para el Mercado Financiero respecto a la supervisión en los clubes deportivos?
-Siempre han visto con recelo al fútbol. Es cierto que se ha sentido más cómoda fiscalizando a sociedades anónimas abiertas y le ha costado entender esta voluntad del legislador de la necesidad de fiscalizar en este caso a las sociedades anónimas cerradas y, en especial, a esta nueva Liga Deportiva Profesional. Pero como bien les dijo en su cara la senadora Luz Ebensperger (UDI), lo van a tener que hacer porque la ley los va a mandatar a eso, ayudar a fiscalizar el fin de la multipropiedad y los conflictos de interés y conocer los beneficiarios finales.
-En términos económicos, ¿el objetivo final es transformar el fútbol chileno en una industria más profesional y atractiva para el capital privado?
Por supuesto, nosotros queremos fortalecer la Liga y fortalecer las reglas. Al conocer quienes son los verdaderos dueños/accionistas de los clubes, vamos a poder exigirles el cumplimiento de obligaciones en materia de seguridad que hoy día están, por ejemplo, a la Ley de Derechos y Deberes del Fútbol, que estableció la responsabilidad solidaria de los dueños de los clubes. Y al estar inmerso en una actividad más transparente, en que ya no van a poder disfrazar, recursos que venían de la selección a los clubes de la ANFP como fútbol joven, como se hizo el año 2012. Van a estar inmersos en una actividad mucho más transparente, con mayor fiscalización y eso va a ser una oportunidad para que el fútbol tenga más inversión.