El multimillonario tecnológico estadounidense Peter Thiel se ha trasladado temporalmente con su familia a Buenos Aires, atraído por la ideología libertaria y la agenda desreguladora del presidente argentino Javier Milei.
Thiel, fundador del grupo de inteligencia de datos Palantir, tiene previsto pasar inicialmente unos tres meses en Argentina y ha matriculado a sus hijos en un colegio privado local, según han afirmado dos personas al tanto de sus planes.
Desde su llegada a Buenos Aires en abril, Thiel ha asistido a un partido del Superclásico entre los dos equipos más importantes de la ciudad y pasó un sábado en un club de ajedrez local, donde quedó tercero en un torneo. Thiel dijo a los sorprendidos jóvenes jugadores del club que esperaba volver, según uno de los socios.
Thiel ha comprado una mansión de seis dormitorios en Palermo Chico, un frondoso barrio céntrico repleto de embajadas. También ha adquirido un terreno para construir una casa cerca de Punta del Este, localidad costera uruguaya muy popular entre los argentinos adinerados, según ha afirmado una persona familiarizada con sus planes.
El portavoz de Thiel no respondió a las solicitudes de comentarios.
Destruir el Estado
Thiel es uno de los inversores tecnológicos más influyentes de Estados Unidos. El cofundador de PayPal fue uno de los primeros inversores en SpaceX, de Elon Musk, así como en OpenAI, de Sam Altman, y ha cultivado una red de contactos que abarca desde Silicon Valley hasta Washington.
Este iconoclasta político también ha donado millones de dólares a causas republicanas, incluida la financiación de la candidatura del vicepresidente J.D. Vance al Senado por Ohio en 2022. Anteriormente, Thiel aportó la financiación inicial para Narya, la empresa de capital riesgo de Vance.
Ha encontrado a alguien afín en Milei, un economista libertario que se ha comprometido a “destruir” el Estado argentino desde dentro. Desde la elección de Milei en 2023, éste ha recortado el gasto público en más de una cuarta parte y ha derogado gran parte de la miríada de regulaciones económicas del país.
Thiel y su marido, Matt Danzeisen, se reunieron con Milei en abril en el palacio presidencial de Argentina. Milei declaró posteriormente a la emisora de radio local Neura que fue un “encuentro maravilloso” entre dos “anarcocapitalistas”. Thiel le había preguntado sobre la sostenibilidad de las reformas económicas de Milei y sobre la cuestión de los impuestos sobre el patrimonio, añadió el presidente.
“Esta idea de los impuestos sobre el patrimonio de los superricos tiene una clara connotación de envidia”, declaró Milei a Neura. “Consideramos que los impuestos son un robo”.
Thiel conoció a Milei en 2024 a través de Alec Oxenford, un empresario argentino cuyo mercado online OLX recibió financiación de la empresa de capital riesgo de Thiel en la década de 2000. Oxenford es ahora el embajador de Milei en Washington.
Oxenford declaró en X en aquel momento que Thiel le había dicho “que cree que las ideas de Javier Milei son tan relevantes a nivel mundial como lo son en Argentina”.
Thiel ha quedado impresionado por las políticas de Milei, que han reducido la grave inflación de Argentina desde un máximo anual del 290% hasta el 32,4% en abril de este año, y quiere “ver de cerca este ejercicio libertario elegido democráticamente”, según ha declarado una persona cercana a su forma de pensar.
Multi-ciudadanía
Los analistas afirman que Milei es el favorito para ganar las elecciones presidenciales del año que viene, aunque su índice de popularidad ha caído en los últimos meses, pasando de situarse en torno al 45% a situarse en torno al 35%, a medida que aumentaba el desempleo, bajaban los salarios reales y un escándalo de corrupción sacudía al gobierno.
Thiel se ha reunido con muchos de los principales colaboradores de Milei desde su llegada a Argentina, entre ellos el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el estratega político Santiago Caputo.
Su estancia en Argentina es su último intento por establecer bases fuera de Estados Unidos. En 2011, Thiel obtuvo la ciudadanía de Nueva Zelanda, donde ha intentado construir un extenso complejo a orillas de un lago. También fue uno de los primeros inversores en el movimiento tecno-utópico “seasteading” para construir ciudades flotantes.
El gobierno de Milei tiene previsto poner en marcha un programa de ciudadanía por inversión. Un funcionario argentino afirmó que Thiel no había solicitado la ciudadanía.
Sin embargo, el jefe de gabinete de Milei, Manuel Adorni, declaró el mes pasado, durante una presentación ante el Congreso, que era “halagador” que Thiel hubiera decidido visitar el país.
“Los multimillonarios del mundo que desean huir de países con una regulación y una fiscalidad cada vez más elevadas son muy bienvenidos a venir a Argentina, la nueva tierra de la libertad”, afirmó Adorni.