Después de seis años entregando capital a startups latinoamericanas, Platanus Ventures decidió ampliar la cancha. La aceleradora chilena de startups internacionalizará su hackathon de programadores con paradas en cinco ciudades de la región, lanzará Kernel, su club de inversionistas ángeles, y comenzó a desplegar un nuevo fondo de US$ 15 millones para financiar a las nuevas generaciones de su programa de aceleración.
Platanus Ventures comenzó a operar en 2020 y fue antecedida por Platanus, una fábrica de software, que dejó de operar hace unos tres años. Hoy es dirigida por los general partners Paula Enei, Joaquín Stephens y Raimundo Herrera. Han acelerado a más de 90 startups, como Toku, Fintoc y Shinkansen.
Hackathones en cinco ciudades
Lo que partió en 2024 como una hackathon en las oficinas de Fintual -con 120 programadores y sobre 400 postulaciones- y que el año pasado se replicó en las de Buk -con 250 desarrolladores-, este 2026 tomó la forma de un circuito regional: el Platanus Hack Latam Tour. La iniciativa nació de Rafael Fernández, desarrollador del equipo, inspirado en las hackathones estadounidenses.
“Nos servía mucho como Platanus, porque nos gusta posicionarnos en el ambiente tech, y era una forma de impulsar que más personas se interesen por formar una startup o trabajar en una”, explicó Stephens.
La gira comenzó hace dos semanas en Buenos Aires, sigue en Ciudad de México a comienzos de junio, en Bogotá en septiembre, en Caracas en octubre y cierra en Santiago en noviembre.
US$15 MILLONES ES EL TAMAÑO OBJETIVO DEL NUEVO FONDO.
Cada edición mantiene el mismo formato, con equipos de tres a cinco programadores que conviven 36 horas en la oficina de una startup anfitriona, eligen entre cuatro temáticas que se revelan al inicio -como futuro del consumidor o healthtech- y construyen un producto desde cero.
Cada hackathon principal estará precedida por una Platanus Build Night, una instancia de 12 horas con 25 programadores que sirve para tantear al público local. Para lograr un cupo los programadores deben postular con un agente de inteligencia artificial propio.
El equipo ganador de cada país viajará a Chile y el ganador chileno lo hará a San Francisco, Estados Unidos, con pasaje y agenda pagados por Platanus.
Si bien el objetivo principal de estas instancias es darse a conocer como aceleradora y fomentar la entrada de más personas al ecosistema de startups, Stephens dijo que otro más indirecto es captación de talento para financiar.
“Por ejemplo, en la Build Night de Argentina hubo un uruguayo que viajó exclusivamente para participar, después postuló a nuestro programa de aceleración y terminamos invirtiendo en él”, comentó.
Kernel, el club de ángeles
La segunda apuesta es Kernel, programa de formación para inversionistas ángeles cuya primera generación arranca este jueves. Tendrá 25 cupos por cohorte y entre tres y cuatro generaciones al año.
El diagnóstico detrás del lanzamiento, según Stephens, es que la mayoría de los ángeles latinoamericanos pone su capital en una sola startup y le va mal. Esto, agregó, puesto que la inversión en compañías funciona con una lógica concentrada, donde de cada 10 apuestas, una o dos entregan casi toda la rentabilidad, y el inversionista que respalda a una sola tiene altas probabilidades de perder.
“Hay un problema con ser ángel, (porque) una de las startups te va a pagar todo el portafolio. El 10% de un fondo te da el 90% de tus retornos. Los ángeles a los que les va bien son los que están dedicados, el 80% de su tiempo se dedican a ir a eventos, a viajar en Latinoamérica, se hacen conocidos”, explicó.
Por eso, Kernel -nombre en referencia a la parte que actúa como el puente entre el hardware y el software- contempla ocho sesiones, donde la mitad serán informativas sobre el capital de riesgo, portafolio e instrumentos de inversión. Mientras que el resto será con fundadores e inversionistas ángeles para analizar casos reales.
Además del programa de formación, Stephens dijo que Platanus pondrá a disposición de los miembros las mismas compañías que están mirando o que hayan respaldado, lo que les da acceso a oportunidades de inversión que un ángel individual difícilmente conseguiría por sí solo. “Pero ellos no podrán invertir a través de nosotros, es por otra plataforma en que ellos pueden invertir directo en la startup”, explicó.
Nuevo fondo
En paralelo, Platanus levanta su nuevo fondo institucional, con meta de US$ 15 millones, el mismo tamaño del que estructuraron en 2022 y que ya desplegaron en su totalidad.
El nuevo vehículo, en levantamiento desde el año pasado, ya tuvo un primer cierre y comenzó a invertir. Este fondo financiará las dos generaciones de 2026 del programa, que mantiene el ticket de US$ 200 mil por el 7% de cada startup seleccionada y los tres meses de mentoría.
La primera generación parte el 8 de junio con seis startups seleccionadas -ya tienen de Chile, Venezuela, México y Colombia-, y por primera vez cerrará con un viaje de dos semanas en San Francisco.
En tanto, la segunda convocatoria se abrirá durante julio y el programa arrancará en septiembre.