Isolcork, startup chilena de revestimientos sustentables a base de corcho fundada por los hermanos Mario y Pablo Palma, dio su salto a Europa. La compañía del Biobío selló la adquisición del 50% de Ecoprox, una compañía belga de materiales sustentables para la construcción -por un monto no revelado-, con la que montará una planta productiva en Bélgica para abastecer el norte del continente.
Detrás del acuerdo hay una historia que partió en 2014 con un capital semilla de Corfo y la idea de aprovechar las propiedades del corcho, un material que ambos hermanos descubrieron mientras vivían en Europa.
“El corcho es conocido como el mejor aislante natural que existe hoy día. Se extrae del alcornoque mediante una cosecha continua y cada 12 años vuelve a crecer”, explicó Mario Palma, ingeniero comercial y CEO de Isolcork. Su hermano Pablo, ingeniero constructor especializado en eficiencia energética, lleva la parte técnica.
La startup, con desarrollo y producción en Quilicura y la parte comercial en Concepción, opera tres líneas: revestimientos para fachadas en base a corcho, impermeabilizantes para techos con membranas de caucho reciclado de neumáticos mineros, y una pintura de polvo de corcho lanzada en marcha blanca este año.
El 80% de sus ventas va dirigida a empresas (B2B), tienen un equipo de 10 personas y la operación se ha apoyado en recursos propios y fondos públicos. En 2017, Masisa entró a la propiedad comprando el 11% por US$ 200 mil, pero Isolcork recompró esa participación hace cerca de tres años.
La expansión internacional partió siguiendo a las constructoras chilenas en Perú, Colombia y Brasil, hasta llegar a México y, desde ahí, a Estados Unidos. En ese país, la compañía opera con un socio local y oficina en Houston, Texas, con foco en Arizona, donde “el 90% de las casas está revestido con estuco texturado que pierde color con el sol y debe renovarse cada dos años”, dijo Palma.
La startup fue acelerada por la Universidad de Arizona, y la producción para ese mercado se hace en Hermosillo, México, bajo el mismo modelo de sociedad que ahora replican en Bélgica.
Desde la nueva planta esperan abastecer Bélgica, Países Bajos, Alemania, Austria, Suiza y el Reino Unido, en un modelo similar al que ya tienen en México.
El viaje a Bruselas
El primer contacto con los belgas fue en 2023. “Estando nosotros en EEUU ellos llegan pensando que éramos estadounidenses”, dijo Palma. La contraparte europea buscaba una alternativa a competidores españoles, portugueses e italianos, cuyos productos llegaban encarecidos por la cadena de distribución intraeuropea.
Tras transparentar que la producción estaba en Chile, los belgas pidieron muestras y apareció un desafío técnico. Palma contó que en Bélgica las casas son blancas y el corcho, por su tono natural amaderado, tendía a un color crema. Pablo trabajó la fórmula hasta lograr el blanco puro.
Luego vino la anécdota que terminó de sellar la confianza. Palma viajó a Bruselas en 2024 con 12 kilos de pintura blanca en la maleta para hacer la prueba en terreno.
“Llegué al aeropuerto, me marcaron la maleta y me la abrieron con detector de droga. Cuando vieron la pasta blanca y que el vuelo había hecho escala en República Dominicana, tuve que sacar el mejor francés que haya hablado en mi vida”, contó.
Logró explicar la situación, llegó a la reunión, los belgas probaron el producto y cerraron el negocio. En cuestión de semanas, Ecoprox pasó a comprar producción anual completa y se transformó en el principal cliente de Isolcork, equivalente al 50% de lo que la startup vendía en Chile.
El vínculo siguió creciendo. En 2025 aumentaron los pedidos y en el camino pasó de todo: un embarque quedó dañado por un tifón y activaron su primer seguro internacional, y luego un hackeo de correos terminó con un pago desviado a una cuenta falsa.
El cierre y el plan europeo
Ecoprox es una empresa de cinco años de vida que forma parte del grupo Daelemans, formado por tres compañías hermanas: una distribuidora de materiales, una instaladora de aislación térmica exterior y otra de aislación de ventanas, liderado, igual que Isolcork, por dos hermanos.
“Conectamos desde el primer día. Han sido muy transparentes y confiaron en lo que hicimos todos estos años”, dijo Palma.
El modelo replicará el de México. Los socios europeos aportan el financiamiento para echar a andar la planta en Bélgica e Isolcork aporta la maquinaria como capital.
El corcho, que hoy se importa desde Portugal a Chile y se reexporta procesado, pasará a enviarse directamente desde Oporto a Bélgica. En junio los hermanos Palma viajarán a la cosecha de corcho junto a los socios belgas.
Desde la nueva planta esperan abastecer Bélgica, Países Bajos, Alemania, Austria, Suiza y el Reino Unido.
“El objetivo es convertirnos en líderes de la producción de este producto en el norte de Europa”, afirmó.
Adelantó que ya hay negociaciones avanzadas con una empresa de Birmingham, Inglaterra, y otra en Países Bajos. En el plano de investigación y desarrollo, trabajan en morteros ecológicos y una mezcla de corcho con caucho.