La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) presentó una nueva versión de su informe “Infraestructura para el Desarrollo Sostenible” 2026-2035, en el que analiza las brechas y necesidades de inversión en ocho sectores del país, entre ellos recursos hídricos, energía, conectividad digital, movilidad, salud, infraestructura educacional y penitenciaria.
Según el reporte, durante la próxima década Chile requerirá inversiones por US$ 252.589 millones -equivalente a un 7,3% del PIB anual- para avanzar en el cierre de estas brechas. Del total, el gerente de Estudios de la CChC, Nicolás León, explicó que un 42% debería provenir del sector privado, un 34% del ámbito público y un 23% mediante asociaciones público-privadas.
El podio
El sector que lidera las necesidades de inversión es la movilidad interurbana, con requerimientos por US$ 55.451 millones al 2035. Según el informe, actualmente el flujo vehicular diario promedio en rutas principales alcanza 1.416.853 vehículos, con niveles de saturación cercanos al 38%. Sin nuevas inversiones, el gremio proyecta que esa cifra escalará hasta 48% en una década.
El análisis también aborda la situación de aeropuertos y puertos. En el caso aeroportuario, advierte que, de no concretarse inversiones, un 29% de los pasajeros enfrentará dificultades de traslado hacia 2035. En materia portuaria, el informe estima que cerca del 50% de la carga podría verse afectada por problemas de transporte si no se amplía la capacidad existente.
En segundo lugar aparece la movilidad urbana, con necesidades de inversión por US$ 43.729 millones. León explicó que actualmente el 33% de las 21 principales ciudades del país presenta niveles críticos de congestión.
Para revertir ese escenario, la CChC plantea una cartera priorizada de 142 proyectos de vialidad, que incluyen ensanches, aperturas, autopistas urbanas y vías exclusivas para transporte público. A ello se suman inversiones en transporte masivo -como Metro, tranvías y teleféricos-, además de la construcción de 1.735 kilómetros de ciclovías.
Por ciudades, Santiago concentra la mayor necesidad de inversión en movilidad urbana, con US$ 24.162 millones, seguido por Gran Valparaíso (US$ 3.566 millones), Concepción (US$ 2.487 millones) y La Serena-Coquimbo (US$ 2.242 millones).
El tercer lugar del ranking lo ocupa energía, con inversiones estimadas por US$ 39.951 millones. El informe advierte que la demanda eléctrica alcanzó 79,7 TWh en 2024 y que aún existen cerca de 25 mil hogares sin acceso a suministro eléctrico.
Hacia 2035, la CChC proyecta que la demanda crecerá un 46%, llegando a 116 TWh, impulsada principalmente por la minería, la electrificación del transporte, el crecimiento urbano, el consumo residencial y el desarrollo de data centers. A ello se suma el desafío de avanzar hacia la carbono neutralidad al 2050 y garantizar acceso universal a la electricidad.
Más infraestructura
Detrás de los tres sectores que encabezan el listado aparecen otras áreas con importantes brechas de inversión. En recursos hídricos, por ejemplo, el informe calcula necesidades por US$ 29.924 millones. El documento advierte que Chile enfrenta un escenario de estrés hídrico estructural y desigual disponibilidad territorial, con una capacidad instalada de desalación de 14.227 litros por segundo.
La meta al 2035 es avanzar hacia una seguridad hídrica universal, apoyada en una cartera robusta de proyectos de desalación y reúso de agua, elevando la capacidad instalada hasta 39.960 litros por segundo.
En conectividad digital, las necesidades de inversión ascienden a US$ 24.643 millones. El objetivo es responder al fuerte crecimiento del tráfico de datos, aumentando en 111% los GB mensuales transportados en la red total, junto con elevar en 82% las conexiones móviles 5G, en 41% las conexiones de red fija y en 22% las conexiones móviles.
En infraestructura educacional, el gremio estima inversiones por US$ 19.046 millones. Según León, actualmente un 47% de las escuelas públicas presenta deterioro severo.
En salud y ELEAM, en tanto, las necesidades alcanzan US$ 18.105 millones, considerando el aumento de camas hospitalarias, plazas en establecimientos de larga estadía, CESFAM y postas rurales.
A ello se suman US$ 15.172 millones para espacios públicos -orientados a ampliar parques, plazas y mejorar veredas- y otros US$ 6.568 millones para infraestructura penitenciaria. Actualmente existen 42.500 plazas carcelarias frente a una población penal cercana a las 62 mil personas, por lo que el informe plantea la creación de 47 mil nuevas plazas.
Las condiciones
Más allá de los montos, León enfatizó que concretar esta cartera requerirá avanzar en certeza regulatoria y mayor agilidad en la tramitación de proyectos, junto con una gestión anticipada de riesgos sociales, territoriales y ambientales mediante mecanismos de participación temprana.
Asimismo, el ejecutivo sostuvo que la infraestructura debe ser entendida como una política de Estado, con planificación de largo plazo, modernización de marcos contractuales, fortalecimiento de las capacidades del Estado y mayor eficiencia en la ejecución de proyectos.
A ello agregó la necesidad de robustecer institucionalmente el sistema de asociaciones público-privadas y explorar nuevas fuentes de financiamiento para enfrentar las brechas de infraestructura que proyecta el país para la próxima década.