La instrucción del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de realizar recortes de gasto en todos los ministerios sigue generando repercusiones. Recientemente, la Dirección del Trabajo -en coordinación con el Ministerio del Trabajo- decidió suspender la realización este año de la Encuesta Laboral (ENCLA), una de las principales encuestas sobre formas de empleo, condiciones de trabajo y relaciones laborales que se realiza en Chile, de manera periódica y sistemática, desde 1998, y que está a cargo de la DT.
Un sondeo crucial que lleva 10 ediciones -1998, 1999, 2001, 2004, 2006, 2008, 2011, 2014, 2019 y 2023-, realizándose los dos últimos de forma conjunta entre la Dirección del Trabajo y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
“En el marco de las definiciones presupuestarias del presente ejercicio fiscal, la Dirección del Trabajo ha resuelto postergar transitoriamente la aplicación de la ENCLA para llevar a cabo una revisión integral de su metodología, de modo que el instrumento se actualice y fortalezca frente a los desafíos actuales del mundo del trabajo”, explicó el ministro (s) del Trabajo, Gustavo Rosende.
Según recalcó la autoridad, “la Encuesta Laboral (ENCLA) no se elimina. Es un instrumento histórico y valioso que la Dirección del Trabajo desarrolla hace casi 30 años y cuya continuidad no está en discusión”.
Rosende afirmó que “hoy tenemos nuevas formas de trabajo, nuevos empleos junto a una revolución tecnológica. Por lo mismo, creemos responsable revisar y modernizar las herramientas de medición para que entreguen información cada vez más útil y pertinente para la toma de decisiones públicas”.
Así, una vez concluido este proceso de actualización metodológica, se definirá una nueva fecha para retomar su aplicación.
“Como Ministerio del Trabajo estamos comprometidos a que todo gasto público esté asociado a resultados concretos para la generación de más y mejores empleos formales para los chilenos”, agregó.
Una decisión que ha sido mirada con ojos críticos desde la Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarias del Instituto Nacional de Estadísticas (Anfine).
“Nos preocupa enormemente que medidas de austeridad fiscal terminen afectando herramientas estratégicas para el desarrollo de políticas de Estado, particularmente aquellas que contribuyen a fortalecer el mundo del trabajo. Asimismo, advertimos con inquietud los efectos que estas decisiones pueden tener sobre la estabilidad laboral en el sector público en general y en el INE en particular”, alertó la asociación hace unas semanas luego de ser notificados de la decisión.
El problema de la edición de 2017
Esta no es la primera vez que se suspende la realización del sondeo.
En 2017, en el segundo mandato de Michelle Bachelet, la medición también tuvo problemas, aunque en dicha oportunidad la falla tenía relación con la empresa encargada de realizar el sondeo: Statcom Datavoz Spa.
La situación se hizo pública en 2018, luego del cambio de Gobierno. En dicha oportunidad, el entonces ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, informó que durante la ejecución del contrato de levantamiento de la encuesta se detectaron fallas, lo que gatilló la decisión de no realizar la medición.