La firma legal Lathrop Blanco anunció que retomará el nombre con el que inició sus operaciones hace diez años, en una decisión que busca reforzar el proyecto profesional impulsado por sus fundadoras, Catherine Lathrop y Margarita Blanco.
La oficina nació en 2015 con una propuesta que combina la asesoría corporativa y la resolución de controversias empresariales con una práctica especializada en litigación penal e investigaciones complejas.
Según explicaron las socias, la firma ha mantenido durante esta década un modelo boutique, basado en la participación directa de sus fundadoras y en la integración de distintas disciplinas para abordar conflictos empresariales de alta complejidad.
Entre sus áreas de trabajo destacan gobierno corporativo, litigios civiles y comerciales, arbitrajes, conflictos patrimoniales, negociación estratégica e investigaciones penales. En este período, la oficina ha asesorado procesos de reorganización empresarial, controversias societarias y arbitrajes, consolidando relaciones de largo plazo con clientes corporativos, grupos empresariales y familias.
“Desde el inicio quisimos construir una oficina con identidad propia, basada en la confianza y el rigor técnico. Nunca buscamos crecer por crecer, sino desarrollar una práctica donde pudiéramos involucrarnos personalmente en los asuntos que asumimos”, señaló Catherine Lathrop.
Por su parte, Margarita Blanco afirmó que la recuperación del nombre original “no representa un cambio de identidad, sino una reafirmación de la historia y del proyecto profesional que dio origen a la oficina”. Según explicó, la firma se construyó sobre la complementariedad de sus áreas de práctica para enfrentar problemas empresariales cada vez más complejos.