La polémica comenzó esta semana, cuando Cristóbal Duch, dueño de la hamburguesería One Guy, publicó un video en redes sociales mostrando que la escalera que funcionaba como acceso principal a su local, en Paseo Providencia, fue demolida el pasado 7 de julio.
Según el empresario, eso dejó a su restaurante sin su entrada principal, obligando a los clientes a ingresar por un pasillo que pasa por entre otros dos locales. Además, sostiene que la modificación podría afectar las vías de evacuación del inmueble, ya que tres restaurantes quedarían con una sola salida en caso de emergencia.
Duch apuntó directamente contra el Baco. Aseguró que el restaurante francés impulsó la demolición para ampliar su terraza y sostuvo que su dueño, Frédéric Le Baux, influyó en la comunidad del edificio para sacar adelante el proyecto y conseguir posteriormente el permiso municipal.
Le Baux lo desmiente. “La eliminación de la escalera es un proyecto de la comunidad, no del Baco. Entonces no fue el restaurante que pidió los permisos sino que fue la comunidad del edificio”.
Dice que la comunidad lo solicitó para arrendar ese espacio y generar ingresos para bajar los gastos comunes. Y aunque el restaurante integra esa comunidad, insiste en que el proyecto fue impulsado por los copropietarios y no por el local.
Eso sí, reconoce que una vez terminadas las obras, la administración del edificio arrendará ese espacio a Baco y al restaurante Rivoli para ampliar las terrazas de ambos locales.
La versión del Baco coincide con la entregada por la Municipalidad de Providencia, que informó que el permiso de demolición fue solicitado por la comunidad propietaria del edificio y posteriormente autorizado por la DOM, al tratarse de un espacio privado.
El administrador del edificio, Claudio Villegas, señala que la idea de retirar la escalera se empezó a conversar en 2018, años antes de que One Guy se instalara en el lugar. La medida fue aprobada en una asamblea de copropietarios que contó con más del 90% de asistencia de los vecinos del inmueble.
“Cuando este señor pretende que para él es una sorpresa, este proyecto de eliminación de la escalera es anterior a su llegada y lleva más de un año”, afirma Le Baux.
En redes sociales, además, algunos residentes defendieron la decisión y señalaron que aprobaron la demolición porque el lugar “se llenaba de motos de delivery que usufructuaban gratis”, en referencia al uso constante que repartidores de One Guy hacían del acceso.
Por su parte, Duch reconoce que el propietario del local donde está One Guy ya conocía el proyecto de demolición antes de arrendarlo, e incluso realizó gestiones ante la municipalidad para intentar frenarlo, aunque sin éxito. Según afirma, esa información le llegó cuando ya había firmado el contrato de arriendo.
Por ahora, Duch anunció que ya solicitó una reunión por Ley de Lobby con el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, para revisar la autorización municipal que permitió la demolición.