La startup de inteligencia artificial legal Legora busca levantar capital con una valorización cercana al doble de los US$ 5.600 millones que alcanzó hace apenas cuatro meses, una señal del intenso interés por las compañías de inteligencia artificial que están impulsando los servicios profesionales.
Legora se encuentra en las primeras etapas de conversaciones con inversionistas para una valorización de al menos US$ 10 mil millones. La operación podría incluir tanto la captación de nuevos recursos por parte de la compañía como la venta de acciones existentes, según personas familiarizadas con el financiamiento.
La startup sueca ofrece a abogados y equipos legales internos herramientas para revisar y redactar documentos, acelerar los procesos de due diligence y mantenerse al día con las regulaciones. Entre sus clientes están el estudio jurídico Linklaters, la consultora Deloitte y la cervecera Heineken.
Su principal rival es la startup estadounidense Harvey, que, según reportes, está en conversaciones para levantar capital con una valorización de alrededor de US$ 15 mil millones.
Los estudios jurídicos compiten por adelantarse en la carrera de la inteligencia artificial, y algunos han optado por desarrollar sus propios modelos en lugar de depender de terceros. Kirkland & Ellis, el mayor estudio jurídico del mundo, señaló en mayo que construiría su propia plataforma de IA en vez de utilizar herramientas disponibles también para sus competidores. El estudio estadounidense se ha asociado con grupos tecnológicos como Palantir.
Sin embargo, el CEO de Legora, Max Junestrand, dijo al Financial Times en junio que no consideraba que se tratara de una decisión entre “comprar o desarrollar”, y que las firmas simplemente deberían “utilizar lo mejor que exista”.
Junestrand busca posicionar a Legora como un referente europeo de inteligencia artificial frente al predominio de actores estadounidenses en el sector.
Legora está creciendo rápidamente. Sus ingresos recurrentes anuales aumentaron 50% hasta US$ 150 millones en el segundo trimestre de este año respecto del primero. También planea más que duplicar su número de empleados, desde 700 a 1.500, hacia fines de año. En tanto, sus clientes, entre ellos estudios jurídicos y equipos legales internos de empresas, aumentaron 25% hasta 1.500 en tres meses.
Suecia se ha convertido en uno de los principales polos de inteligencia artificial de Europa. Lovable, la startup de vibe coding que promete hacer que la programación de aplicaciones sea tan sencilla como escribir unas pocas frases, levantó esta semana US$ 400 millones con una valorización de US$ 13.300 millones, en medio de un crecimiento explosivo.
Grandes firmas de capital de riesgo de Silicon Valley, como Sequoia y Andreessen Horowitz, han estado recientemente en Estocolmo evaluando potenciales inversiones, especialmente en inteligencia artificial, según inversionistas locales.
“De repente hay muchas ‘decacornios’ suecas [startups valorizadas en más de US$ 10 mil millones]. Es uno de los lugares más atractivos de Europa en este momento”, dijo un inversionista sueco.
Un ejecutivo con experiencia en varias startups de Estocolmo agregó: “Las firmas de capital de riesgo estuvieron aquí cuando Spotify y Klarna se hicieron grandes. Después hubo algunos años bastante tranquilos. Ahora están aquí todo el tiempo otra vez”.
Legora, fundada en 2023 y que cuenta entre sus inversionistas a Benchmark, Accel, Bessemer, Iconiq y General Catalyst, declinó hacer comentarios. Personas familiarizadas con el financiamiento señalaron que las conversaciones están en una etapa inicial y que las condiciones podrían cambiar. Un inversionista afirmó que la valorización podría llegar incluso a entre US$ 11 mil millones y US$ 12 mil millones.
Inversionistas en Suecia dijeron que esperaban interés por parte de los mayores grupos tecnológicos estadounidenses en adquirir algunas de las startups locales. Sana, una empresa sueca de inteligencia artificial para empresas, fue comprada el año pasado por Workday por US$ 1.100 millones.
“Lovable y Legora se están volviendo tan grandes que solo las compañías más grandes pueden pagarlas”, agregó un inversionista.
La comunidad empresarial sueca, liderada por la familia de industriales Wallenberg, firmó el año pasado un acuerdo con Nvidia, la empresa más valiosa del mundo, para desarrollar nueva infraestructura de inteligencia artificial, incluyendo una supercomputadora y un centro tecnológico.