El emblemático Paseo San Damián -ubicado en Avenida Las Condes 11.271- podría tener sus días contados tal como fue proyectado en sus orígenes en 1993. Partió como un complejo que aglutinó restaurantes, cines, bares y discotecas, luego fue una universidad y después derivó en centro comercial. Actualmente, quien funge como su dueño, Alfonso Vásquez Parker, lo arrienda permanentemente como centro de eventos.
El empresario compró el complejo emplazado en un terreno de casi 10 mil metros cuadrados en 2007 a su creador, Peter Hiller, quien decidió desprenderse del activo ante resultados menores a los proyectados.
Por más de una década, Vásquez arrendó el complejo a distintas empresas, hasta que poco antes de la crisis social de octubre de 2019 lanzó un plan (que consideraba realizar con socios) para demoler el complejo y levantar edificios de viviendas y oficinas con un primer nivel destinado a comercio.
No obstante, el proyecto fue paralizado por el estallido social y, luego, el empresario entró en una serie de disputas con su banco financista, el Security, hoy, el Bice. Vásquez, entre otras acusaciones, denunció el supuesto uso indebido de un pagaré y activó demandas para anular contratos de leasing y lease-back celebrados desde 2008 en adelante para su Inmobiliaria Paseo San Damián.
Por su parte, el banco inició distintas acciones judiciales en contra del empresario. La última fue la solicitud de liquidación forzosa (quiebra) de la mencionada inmobiliaria por el impago del pagaré suscrito en marzo de 2022.
Como parte de este último juicio y otro iniciado por Vásquez, las partes solicitaron de común acuerdo -a principios de septiembre de este año- suspender los procedimientos por 90 días.
Según fuentes conocedores que piden reserva, el banco y la inmobiliaria de Vásquez están afinando un acuerdo que zanjaría todas las disputas entre las partes, y que involucra la venta del terreno.
Cada parte se quedaría con un porcentaje de la enajenación. El banco, sustancialmente más, dicen las mismas fuentes consultadas.
Actualmente, hay un proceso de venta de la propiedad (que figura a nombre del Security) y en la lista corta quedan cinco inmobiliarias. Se estima que el proceso de compraventa podría superar los US$ 43 millones y se podría cerrar durante el primer trimestre de 2027.
El Banco Bice ya logró la aprobación de un anteproyecto en julio de este año, realizado por el estudio A4 arquitectos, y que considera un conjunto armónico de tres edificios para vivienda, oficina y comercio de 9 pisos, que tendría un costo superior a los US$ 120 millones.
No obstante, según conocedores, las inmobiliarias interesadas buscarían desarrollar su propio proyecto, es decir, partir de cero. Pero estarían a la espera de la entrada en vigencia del decreto que modifica la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), el que recientemente fue reingresado a Contraloría por el Ministerio de Vivienda. El nuevo texto permite una mayor constructibilidad efectiva y un incremento directo de los metros cuadrados construidos, así como un aumento en el número de departamentos dentro del mismo volumen edificado al reducirse el estándar de cálculo demográfico.
Tanto Alfonso Vásquez como los representantes de Banco Bice declinaron emitir comentarios al ser consultados por este medio.
El complejo
El Paseo San Damián fue una iniciativa desarrollada por el empresario Peter Hiller, que participa en el negocio de la entretención además de tener fichas en la industria inmobiliaria. Con una inversión inicial de US$ 11 millones de la época, el complejo albergó restaurantes como Tequila y Mississippi.
En septiembre de 2003, Hiller decide vender. Su idea era aportar el terreno para una sede de la Universidad Uniacc, de la que él tomaría el 35% de la propiedad. Sin embargo, este negocio quedó en nada. Tras ello, decidió licitar el terreno. El proceso se declaró desierto y a fines de 2007 Vásquez hizo una oferta. Aunque el terreno estaba a punto de pasar a manos de la inmobiliaria Paz, el acuerdo no prosperó y Hiller aceptó la propuesta de US$ 11 millones que le hizo Vásquez, financiado por el Security.
Desde un comienzo, el objetivo de este empresario fue arrendar el complejo. Las ofertas, dicen, le llovían. A mediados de 2008 había acordado alquilar el paño a Parque Arauco, firma ligada al grupo Said. Las partes tenían una promesa que se frustró debido a la crisis internacional.