El martes 22 de septiembre, la Cámara de Diputados realizó una sesión especial a la que fue invitado el ministro del Trabajo, Tomás Rau. Ello, porque lo que buscaban los promotores, el Frente Amplio, era profundizar en la crisis de desempleo. Sin embargo, hacia el final se votó una serie de proyectos de resolución, uno de los cuales sólo contribuyó a desmejorar aún más el difícil panorama que le espera al proyecto de sala cuna en la Cámara.
Ello, porque en el Proyecto de Resolución N° 240, la Democracia Cristiana (DC) plasmó su postura frente al financiamiento del proyecto de sala cuna: “El Seguro de Cesantía constituye un patrimonio de las trabajadoras y los trabajadores de Chile y un pilar intangible del sistema de seguridad social, cuyas cotizaciones, fondos y prestaciones no deben ser reducidos, destinados a fines distintos de la protección frente al desempleo, ni utilizados como fuente de financiamiento de otras políticas públicas, por legítimas que éstas sean”.
Lo que debiera generar más preocupación aún al ministro Rau es que la iniciativa fue aprobada por 61 votos a favor; 44 en contra y tres abstenciones.
De hecho, contó con los votos de la DC, el Partido de la Gente (PDG) y un diputado de Renovación Nacional (RN) estuvo dispuesto a cruzar la vereda para apoyar esta, que en la práctica, constituye más una declaración de principios que un proyecto de resolución.
El representante del falangismo en la Comisión de Trabajo de la Cámara, diputado Patricio Pinilla, expresó a Diario Financiero que para su partido el Seguro de Cesantía “no puede ser la herramienta que se afecte para financiar la sala cuna”.
Porque, según añadió “esto no es gratis, no es que no genere ningún impacto”, advirtió, sacando a colación, por ejemplo, el reclamo de la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC), que pide una compensación por los recursos que dejará de percibir con la fórmula del Ejecutivo para financiar sala cuna.
Fórmula falangista
Dado este escenario, desde el punto de vista de Pinilla, que representa a su bancada en esta materia, lo ideal para llegar a acuerdo en este tema es que el gobierno presente una “fórmula mixta”, con un monto menor al planteado actualmente y que habla de la creación de un Fondo de Sala Cuna que sería alimentado por el 0,35% de cargo del empleador, que saldría del Seguro de Cesantía.
En este sentido, enfatizó que las grandes empresas en la actualidad ya financian sala cuna para sus trabajadoras y, por lo tanto, deberían seguir contribuyendo para que se concrete este beneficio. Pero para que sea “financiamiento mixto”, “el Estado también debe poner su parte”, complementado el costo total de esta política pública”.
Pensando en la contribución del Estado, para el parlamentario falangista resulta evidente que el gobierno de Kast debió sacar las cuentas “si iba a avanzar en una megarreforma que le baja los impuestos a las grandes empresas y que desfinancia las arcas del Estado”.
A su juicio, como este proyecto estaba muy avanzado, el Ejecutivo debía tener una fórmula para financiarlo sin afectar a los trabajadores, sobre todo -recalcó- en medio de una crisis de desempleo.
Y como la consigna del gobierno, sostuvo el parlamentario opositor, “es que al que no le gusta, que vote en contra”, entonces, si la propuesta del Ejecutivo no cambia sustancialmente en cuanto a financiamiento, la DC rechazará la fórmula. Votos que suman y que, juntos, podrán impedir que se apruebe “debido a la falta de diálogo a la que el gobierno nos tiene acostumbrados”, expuso.