Diez años desde la concepción del proyecto hasta la puesta en marcha, dos o tres más de lo previsto, y retornos diluidos para sus inversionistas. Con el caso de Aguas Pacífico, la planta desaladora de US$ 1.500 millones que abastece a la mina Los Bronces de Anglo American, el managing partner y global head of clients de Patria Investments, Daniel Sorrentino, ilustró en el ChileDay en Londres el efecto que tienen las demoras en permisos sobre la decisión de volver a invertir, en un momento en que los grandes inversionistas institucionales comparan alternativas en todo el mundo.
“Definitivamente, nos atrasamos por un amplio margen, al menos dos o tres años respecto del plan original”, dijo en el panel sobre por qué invertir en Chile. Explicó que la demora se debió principalmente a los permisos y obligó a redefinir los términos del contrato con Anglo American.
“Un proyecto increíble, una historia hermosa, muy bien estructurado, pero, en definitiva, los retornos se diluyeron porque nos tomó más tiempo empezar a operar”, afirmó el ejecutivo, y agregó que eso abre una pregunta sobre la confianza: “¿Debería hacer esto la próxima vez? Es una muy buena pregunta para los inversionistas”.
Pero su intervención fue optimista. Sorrentino se sumó a las voces que valoran las reformas impulsadas por el gobierno para aumentar las inversiones.
El ejecutivo, cuya gestora administra más de US$ 62 mil millones -entre 50% y 60% de ellos provenientes de fondos soberanos, fondos de pensiones y aseguradoras internacionales-, cree que hay un escenario favorable para América Latina y, dentro de ella, para Chile.
Tasas de interés más altas y tensiones geopolíticas han llevado a que los inversionistas globales busquen diversificar sus portafolios fuera de EEUU, apuntó. “Incluso un pequeño cambio en los flujos de inversionistas internacionales hacia nuestros países en Latam tiene un impacto significativo en el mercado de capitales”.
Sorrentino describió a Chile como “probablemente el país con mejor reputación dentro de Latinoamérica”, con una marca sólida entre los inversionistas por su estabilidad institucional, su banco central independiente y su membresía en la OCDE. Sin embargo, hizo énfasis en el desincentivo de una baja tasa de crecimiento económico. “Los inversionistas necesitan desempeño, retornos y crecimiento”, apuntó.
Apetito por las concesiones
De ahí que el ejecutivo valoró el impulso a las inversiones en infraestructura. Sorrentino apuntó que Patria Investments es el tercer operador de autopistas en Brasil y el mayor en Colombia, y agregó que invertir en autopistas chilenas “sería una oportunidad increíble” para sus clientes. “Si las condiciones son adecuadas, habrá mucha demanda de inversionistas internacionales por estos activos”, sostuvo.
Para ello, sin embargo, advirtió que es necesario el apoyo de los actores privados locales como los primeros en apostar por las oportunidades que se abren en el país. “Esa agenda tiene que ser respaldada por ustedes. Y si eso ocurre, los inversionistas internacionales vendrán”, dijo.