La inteligencia artificial (IA) y las nuevas tecnologías están ganando terreno rápidamente entre las empresas del comercio, restaurantes y hoteles. De hecho, cerca de cuatro de cada 10 firmas ya utilizan estas herramientas y más de una quinta parte comenzó a usarlas o amplió significativamente su utilización durante los últimos seis meses.
Sin embargo, pese a este avance, la irrupción tecnológica todavía no se está traduciendo en un desplazamiento generalizado de puestos de trabajo. Por el contrario, las empresas están reportando un aumento de las funciones vinculadas a tecnología y una mayor necesidad de capacitar a sus trabajadores.
Así lo mostró la última edición del Barómetro de Adaptación Tecnológica de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), correspondiente a julio de 2026. El indicador alcanzó 65,8 puntos -en una escala de 0 a 100-, frente a 63 puntos en enero de este año y 62,3 puntos en julio de 2025, dando cuenta de una nueva aceleración del proceso de transformación tecnológica.
Más digitalización
La medición del gremio -que sondea de manera semestral la introducción de tecnología física y digital en los sectores que representa- da cuenta de un proceso de digitalización relativamente extendido entre las empresas del sector, aunque todavía heterogéneo.
Así, un 40% de las empresas se ubica en un nivel alto de digitalización y tecnología, mientras que un 35,1% se posiciona en un nivel intermedio y un 24% en un nivel bajo.
Las diferencias por tamaño son significativas. Entre las microempresas, solo 32,3% se ubica en un nivel alto de digitalización, porcentaje que aumenta a 39,8% en pequeñas empresas, 52,3% en medianas y alcanza 81,6% entre las grandes. “La relación entre tamaño empresarial y nivel de avance tecnológico resulta, por tanto, bastante directa”, expone el informe.
Por rubro también se observan diferencias. Grandes tiendas y supermercados presentan el mayor nivel de digitalización, con cerca de ocho de cada diez empresas ubicándose en el tramo alto. Compra y venta de automóviles también se encuentra sobre el promedio general, mientras hoteles y restaurantes y otros negocios al por menor registran niveles más cercanos al promedio de la muestra.
Con relación al tipo de tecnologías que están incorporando las empresas, los datos mostraron que la incorporación tecnológica es mayor en aquellas herramientas que apoyan funciones relativamente tradicionales de venta, pago y administración.
Así, un 72,5% dispone de página web propia, 67,5% utiliza pagos digitales integrados y 62,2% cuenta con algún software de gestión o administración. Más de la mitad declara además vender a través de redes sociales, realizar comercio electrónico y utilizar software contable.
La IA aparece en un segundo nivel. Actualmente, un 39,9% de las empresas encuestadas utiliza estas herramientas, por encima del 34,2% que emplea automatización de procesos y del 32,5% que cuenta con sistemas CRM o de gestión de clientes.
El efecto en los puestos de trabajo
¿Qué está significando esta aceleración para el empleo? Por ahora, los datos de la CNC no muestran un escenario de sustitución masiva.
Un 83,7% de las empresas consideró baja o nula la probabilidad de reemplazar mediante tecnología puestos rutinarios o monótonos. Otro 9,9% estimó que existe una probabilidad media y solo un 6% señaló que es alta.
La percepción, eso sí, cambia según el tamaño de las compañías. La proporción que ve una alta probabilidad de sustitución llega a solo 4,4% entre las microempresas y a 6% en las pequeñas, pero sube a 8,5% en las medianas y a 15,7% entre las grandes.
En paralelo, aparecen señales de transformación de los puestos existentes. Durante el primer semestre, un 10,2% de las compañías señaló que aumentaron los empleos asociados a funciones tecnológicas, frente a un 5% que reportó una disminución. En el 83,4% no hubo variaciones.
Nuevamente, las diferencias por tamaño fueron relevantes: los puestos tecnológicos aumentaron en un 5,4% de las microempresas, 11,2% de las pequeñas, 18% de las medianas y 26,2% de las grandes.
Algo similar ocurrió con la capacitación. Un 18,2% de las firmas reportó un incremento de las capacitaciones asociadas a motivos tecnológicos, proporción que llegó a 35,6% entre las medianas y a 39,5% en las grandes.
Para el estudio, estos resultados “permiten plantear una interpretación distinta de la idea de sustitución laboral, las empresas con mayor adopción tecnológica pueden simultáneamente automatizar algunas tareas, aumentar las funciones tecnológicas y requerir más capacitación”.
Para, los resultados permiten constatar que la brecha por tamaño constituye uno de los principales desafíos.
“Las empresas grandes no solo presentan actualmente una mayor penetración de tecnologías avanzadas, sino también una mayor capacidad para seguir incorporando nuevas herramientas, invertir y desarrollar capacidades internas. Esto adquiere especial relevancia en un contexto donde uno de los grandes desafíos para el crecimiento empresarial es elevar la productividad”, expuso el documento.
En esa línea, el informe cierra concluyendo que si las empresas de mayor tamaño logran aprovechar con mayor rapidez las ganancias de eficiencia asociadas a la tecnología, mientras las de menor tamaño enfrentan mayores restricciones para adoptarla e integrarla a sus procesos, “la brecha tecnológica puede terminar reforzando también las diferencias de productividad entre empresas”.