En reiteradas ocasiones, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha señalado que uno de los principales focos de esta administración será fortalecer la infraestructura penitenciaria del país y, al mismo tiempo, revitalizar el sistema de concesiones.
Ambos objetivos coincidieron hace algunos días con el lanzamiento del primer llamado a licitación impulsado por el actual gobierno: la concesión del nuevo Centro Penitenciario de Calama, iniciativa que considera el diseño, construcción, conservación y operación del futuro recinto.
Y el proyecto, cuya inversión estimada alcanza los US$ 300 millones, ya despertó el interés de actores internacionales. Según información de la Dirección General de Concesiones, nueve empresas adquirieron las bases de licitación, una lista que reúne a constructoras, concesionarias y operadores de servicios especializados provenientes de Europa y Asia.
Entre las firmas interesadas destaca la española Constructora San José. La compañía cuenta con una amplia trayectoria en Chile, particularmente en infraestructura hospitalaria, participando en proyectos como los hospitales de Maipú y La Florida. Sin embargo, durante los últimos años también comenzó a consolidar una posición en el sector penitenciario.
US$ 300 MILLONES ES EL MONTO DE INVERSIÓN DEL PROYECTO.
En 2024 la firma obtuvo la concesión del nuevo recinto penitenciario de Talca y, posteriormente, se adjudicó el proyecto carcelario de Copiapó.
También aparece ASCH Infraestructuras y Servicios, empresa perteneciente al mismo grupo español San José. En Chile, ASCH ha estado vinculada al desarrollo del Hospital del Salvador e Instituto Nacional de Geriatría.
Otro de los nombres que figura en el listado es Sacyr. La compañía española es uno de los mayores actores del sistema concesionado chileno, con participación en hospitales, aeropuertos, autopistas y obras de infraestructura pública. Aunque mantiene una presencia consolidada en el país, una eventual adjudicación en Calama marcaría su ingreso al segmento penitenciario concesionado.
La competencia también incorpora presencia asiática. Entre los interesados figura China Road and Bridge Corporation (CRBC), filial del conglomerado estatal chino China Communications Construction Company (CCCC). La firma participa actualmente en la concesión de la Red Hospitalaria Maule, que considera los hospitales de Cauquenes, Parral y Constitución.
La presencia de CCCC en el proceso no se limita a CRBC. Otra empresa vinculada al mismo grupo, Puentes y Calzadas Grupo de Empresas, también adquirió las bases de licitación. La compañía participa junto a CRBC en la concesión de la Red Maule.
La española Global Dominion también aparece dentro de los interesados. La firma ha participado como socio minoritario de Sacyr en proyectos hospitalarios como el Hospital Regional de Antofagasta y la Red Hospitalaria Buin-Paine.
A la lista se suma Dragados, filial del grupo español ACS. La empresa participa actualmente en diversos proyectos de infraestructura en Chile, incluyendo obras asociadas al Tren Santiago-Melipilla y distintas iniciativas viales.
No obstante, la nómina de interesados no está integrada exclusivamente por constructoras y concesionarias. También figuran dos compañías francesas especializadas en servicios: Newrest y Sodexo.
Ambas poseen experiencia en la operación de servicios asociados a infraestructura pública en el país.
Es más, Newrest ha participado en la prestación de servicios para el Programa de Infraestructura Penitenciaria Grupo 3, que incluye establecimientos ubicados en Santiago, Valdivia y Puerto Montt.
El proyecto
El nuevo Centro Penitenciario de Calama se emplazará en un terreno fiscal ubicado en la intersección de la Ruta B-195 con la Ruta 23, en la comuna de Calama, provincia de El Loa, Región de Antofagasta.
La iniciativa contempla una superficie total aproximada de 71.858 metros cuadrados y tendrá capacidad para albergar a 1.850 personas privadas de libertad.
De acuerdo con el cronograma definido por el MOP, la recepción de ofertas técnicas y económicas se realizará el 24 de noviembre, mientras que la apertura quedó fijada para el 22 de diciembre.