El deterioro del mercado laboral no se detiene. Esa es una de las reflexiones que dejó la última edición de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Y es que la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre febrero-abril de 2026 subió a un 9,1%, un incremento de 0,3 puntos porcentuales en un año. Con dicho registro, el indicador se ubicó en su nivel más alto desde junio de 2021.
El dato, explicó la entidad, fue producto del alza de la fuerza de trabajo (1,0%), mayor a la presentada por las personas ocupadas (0,7%).
Además, las personas desocupadas aumentaron un 4,1%, incididas por quienes se encontraban cesantes (3,3%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (11,6%). Así, el número de personas sin empleo llegó a 944.794.
“Las personas que buscan trabajo por primera vez han ganado peso relativo en el incremento de los desocupados en los últimos trimestres móviles. En cuatro de ellos, el nivel supera las 100.000 personas, al mismo tiempo que se anotaron siete períodos de alzas consecutivas”, dijo el subdirector técnico del INE, Leonardo González.
Sin embargo, el aspecto más preocupante, es que el alza en las personas desocupadas fue explicado únicamente por las mujeres, las que registraron una variación en 12 meses de 10,1%. “Esta variación fue estadísticamente significativa. Además. Por su parte, los hombres desocupados presentaron una disminución de 1,3% en el mismo periodo”, expuso González.
La tasa de participación se situó en 62,3%, incrementándose 0,1 pp. en doce meses, mientras que la tasa de ocupación alcanzó 56,7%, y no presentó variación en igual período. En tanto, la población fuera de la fuerza de trabajo creció 0,7%, influida por las personas inactivas potencialmente activas (2,1%) y personas inactivas habituales (0,3%).
Más desocupación entre las mujeres
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 10,5%, aumentando 0,8 pp. en el período, producto del ascenso de 2,1% de la fuerza de trabajo, mayor al de 1,3% registrado por las ocupadas.
Además, las desocupadas aumentaron un 10,1%, incididas por las cesantes (10,2%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (8,7%). Las tasas de participación y ocupación se situaron en 53,4% y 47,8%, incrementándose 0,6 pp. y 0,2 pp., en cada caso. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo descendieron 0,5%, influidas por las inactivas habituales y las iniciadoras.
En el caso de los varones, la tasa de desocupación alcanzó un 8,0%, disminuyendo 0,2 pp. en un año, a raíz del alza de 0,2% de la fuerza de trabajo, menor a la de 0,3% registrada por los ocupados.
Los desocupados descendieron 1,3%, incididos únicamente por los cesantes (-2,9%). Por su parte, las tasas de participación y ocupación se situaron en 71,6% y 65,9%, decreciendo 0,5 pp. y 0,3 pp., en cada caso. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 2,7%, influidos por los inactivos habituales e inactivos potencialmente activos.
Débil creación de empleo
En el trimestre, las personas ocupadas registraron una variación trimestral positiva de 0,01%, correspondiente a 1.222 personas.
Según sexo, los hombres presentaron un incremento de 0,2% equivalente a 12.405, mientras que las mujeres anotaron una disminución de 0,3% equivalente a 11.183 ocupadas menos.
Más informalidad
La expansión anual de la ocupación de 0,7%, fue incidida únicamente por los ocupados informales.
De hecho, González explicó que la variación de los ocupados informales fue de 4,5%, correspondiente a 107.857 personas. Por su parte, los ocupados formales disminuyeron interanualmente por segunda vez consecutiva, con una caída de 0,6%, que es equivalente a 39.558 personas menos.
Considerando estos datos, la tasa de ocupación informal se situó en 26,8%, mostrando un incremento de 1,0 pp. en un año y de 0,3 pp. respecto al trimestre anterior.
El incremento del grupo de informales, además, fue liderado por las personas con educación universitaria o mayor, los que anotaron un alza de 20,5% (55.338 personas) y las personas con educación secundaria con un incremento de 3,3% (equivalente a 36.231 personas).
Más desempleo profesional
El INE también comunicó que el alza de 4,1% de las personas desocupadas fue liderado por quienes poseen educación universitaria o mayor (un alza de 15,3%, equivalente a 35.555 personas más), que anotaron su octavo incremento consecutivo y su mayor nivel de la serie.
Además, las personas desocupadas con educación técnica anotaron su duodécimo crecimiento consecutivo tras una variación interanual de 20,8% (19.930 personas más).
En la otra vereda, las personas con educación secundaria mostraron la mayor disminución para los desocupados (-3,5%; 14.943 personas menos).