La biotecnológica chilena Sudvet inició su plan de expansión internacional con la apertura de oficinas en Noruega y Australia, dos mercados clave de la salmonicultura mundial junto con Chile.
La compañía desarrolla soluciones 100% botánicas y no farmacológicas para la acuicultura. Fue fundada en 2013 por la médico veterinaria y MBA, Marcela Delgado, quien conoce de cerca la industria del salmón, a la cual ha estado ligada desde que hizo su práctica profesional.
El origen del proyecto es personal. En 2007, frente a un cáncer grado 3 de su madre, Delgado aplicó nutrición celular, inmunoterapia y formulaciones botánicas que contribuyeron a su recuperación.
En 2010 decidió trasladar ese conocimiento a la fisiología de los peces y tres años después levantó la empresa, partiendo sola y bajo su propio nombre como firma de asesoría e investigación y desarrollo (I+D).
10 innovaciones tiene en su portafolio.
Bienestar integral
El enfoque de Sudvet integra la salud humana, ambiental y de los peces. Sus productos atacan los principales desafíos de la industria, partiendo por el bienestar animal y el estrés, que la fundadora identifica como el origen “de buena parte de las enfermedades”, siguiendo por parásitos como el aligus -el piojo de mar que hoy es el mayor problema sanitario de la salmonicultura-, además de hongos y patologías.
“Es una empresa de biotecnología para innovación y sustentabilidad, para poder obtener proteínas seguras y crear resiliencia”, dijo Delgado.
La compañía cuenta con 10 innovaciones, que se aplican vía alimento o como acondicionador de agua en sistemas cerrados.
Todo es fruto de una investigación que consideró más de 750 plantas estudiadas y una plataforma interna de desarrollo propio, parte de su propiedad intelectual, que mapea efectos y combinaciones de botánicos.
Delgado afirmó que su primera alternativa natural contra el Caligus fue pionera a nivel mundial y agregó que la introducción de estas soluciones permitió reducir “el uso de antibióticos en la salmonicultura en torno al 50%”, con avances relevantes también en antiparasitarios.
A diferencia de la mayoría de las startups del ecosistema, Sudvet no ha levantado capital de riesgo. Su crecimiento se financió con capital propio, algunos préstamos y “con la confianza temprana” de los clientes.
“Le tengo mucho aprecio a la industria, porque ellos quisieron cambiar y confiaron en nosotros. Pagaron sus soluciones incluso por adelantado”, contó Delgado.
La empresa trabaja hoy con todas las salmoneras chilenas en distintos productos. Entre sus clientes pioneros mencionó, entre otros, a Multi X, Ventisqueros, AquaChile, Mowi y Salmones de Chile.
La compañía suma cerca de 50 personas distribuidas en I+D, calidad, postventa, comercial y el área legal y regulatoria.
Noruega, Australia y nuevos negocios
El salto global tiene dos frentes simultáneos. En Noruega, Sudvet abrió oficina en marzo de este año, tras poner fin al acuerdo con el distribuidor local.
Explicó que la normativa le exige contar con un director noruego, persona que la empresa ya incorporó. “Ahora estamos en la parte de la implementación del equipo”, comentó Delgado.
Hoy tiene dos productos disponibles en ese país y su objetivo es ampliar el portafolio con las soluciones que la industria escandinava demanda, especialmente en bienestar animal.
“Tenemos experticia en bienestar animal desde hace años y ya hemos logrado mejorarlo, por lo tanto, sabemos que vamos a hacer un buen aporte”, afirmó.
En Australia, Sudvet, desde 2013, trabaja con un socio bajo un sistema integrado que incluye extracción y planta de proceso. No obstante, la compañía pasará a operar con equipo propio a fines de este año para lograr mayor estabilidad y autonomía operativa.
Animales terrestres y mascotas
En paralelo, Delgado adelantó que están preparando la apertura de tres nuevas líneas de negocio.
La primera apunta a animales terrestres, con estudios listos y registros tramitados desde 2016, y un lanzamiento previsto para octubre del próximo año, inicialmente para vacas.
La segunda aborda el mercado de mascotas, con productos naturales para el estrés, comportamiento y para el control de garrapatas y pulgas.
En tanto, la tercera estará dirigida a humanos y operará bajo la marca My Body Tech, con una oficina en Santiago. Contará con un portafolio de suplementos botánicos para estrés, inmunidad y antienvejecimiento, una línea que hasta ahora la compañía ha manejado como acción social, apoyando casos clínicos complejos.
Entre las nuevas líneas de investigación para salmonicultura, Delgado destacó que buscan resolver la amebiasis branquial, una patología parasitaria que afecta a los salmones.
También están trabajando en antioxidantes naturales para dar resiliencia a los peces frente a dietas con menor proteína y aceite de pescado.
En términos de negocio, este año proyectó un crecimiento de las ventas de 30% comparado con 2025.