El Presidente José Antonio Kast valoró este miércoles la aprobación del proyecto de ley de reactivación y la expansión de la actividad en junio (2,4%), que dejó atrás los temores de recesión técnica. No obstante, llamó a evitar el triunfalismo. “Hemos dado un paso gigantesco hacia un mejor futuro para todos”, dijo en su segunda cadena nacional.
Tras cuestionar 10 años de estancamiento, con un gasto público “desbordado” y una deuda pública “en niveles históricos”, afirmó que “llegó la hora de dejar de administrar la mediocridad y recuperar la grandeza de un país que volverá, con el aporte de todos, a ser un modelo para Latinoamérica”.
Bajo el mensaje de “Ahora le toca a Chile”, llamó a trabajar unidos con todos los sectores políticos: “Quiero invitar a la oposición a sumarse al desafío que tenemos todos los chilenos de volver a crecer y generar empleos. Especialmente a quienes se oponen a todo y que siguen reivindicando políticas que fracasaron generando más pobreza y vulnerabilidad”.
El Presidente planteó que la reforma aprobada es uno de los cuerpos legislativos más importantes que se haya aprobado en los últimos 30 años y “abre una nueva etapa para el progreso de Chile que traerá más inversión, más crecimiento y más trabajo para los chilenos”.
Kast remarcó que la nueva normativa beneficiará a las “más de 900 mil personas que buscan empleo y que ahora, gracias al crecimiento y la inversión, podrán tener más oportunidades; y asimismo lo harán cientos de empresarios, emprendedores e inversionistas que estaban esperando el momento para volver a confiar en Chile y comprometerse con una economía más competitiva, reglas claras y regulaciones menos complejas que permitan generar empleo y valor”.
El mandatario recordó que la reforma “baja los impuestos y termina con la doble tributación que castigaba a quien invertía. Libera de IVA, durante 12 meses, a las viviendas nuevas, para que 100 mil familias que lo necesitan puedan acceder a un hogar. Exime de contribuciones a los mayores de 65 años, en un acto de profunda justicia tributaria con aquellos que trabajaron toda su vida para envejecer en su casa propia; y pone urgencia a los permisos que demoran la inversión, y obliga al Estado a asumir sus errores en lugar de traspasárselos al emprendedor”.
Agenda seguridad
El jefe de Estado también anunció una amplia agenda de seguridad. "El crecimiento no tiene sentido si una madre no puede caminar tranquila por la calle sin temor a que la asalten. Vivir sin miedo es un derecho humano y es una de las primeras, y más importantes obligaciones, que tiene cualquier Estado".
Se trata de más de 30 proyectos, algunos ya en el Congreso, que corresponden a mociones parlamentarias y otros que presentará en los próximos días, “que van a cambiar la forma en que enfrentamos al crimen organizado en Chile”.
Kast explicó que se mantendrá el despliegue policial permanente en los 50 barrios más críticos del país, con copamiento, patrullaje y tecnología en cada uno de ellos; se ampliará el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, para que la policía tenga el tiempo que necesita para detener a los culpables; se extenderá la retención migratoria ilegal y la capacidad de expulsión efectiva "de quien no tiene derecho a estar en Chile" y se continuará reforzando el control de las fronteras con zanjas, drones y monitoreo tecnológico permanente, "para que nadie entre a Chile por donde no corresponde".
Asimismo, detalló que el carabinero, el policía, gendarme o integrante de alguna de las ramas de las Fuerzas Armadas que actúe en legítima defensa, defendiendo su vida o la de un tercero, "no va a ser tratado por la ley como si fuera el delincuente. Una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la calle ilegalmente podrá ser un delito. Y quien reclute a un niño para que dispare, transporte droga o vigile una esquina, va a enfrentar todo el peso de la ley, agravado y sin atenuantes".
El mandatario anunció que se enviará al Congreso una reforma constitucional que consagre, sin ambigüedad, que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado, y que permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen. "Pertenecer a una organización criminal va a ser, por sí solo, un delito con penas agravadas".
Dijo que instruyó al ministro de Seguridad, Martín Arrau, para que junto al Parlamento saquen adelante esta agenda contra el crimen organizado y el terrorismo en el menor tiempo posible. “Si para generar las condiciones que nos permitan reactivar la economía nos tomamos cuatro meses, espero que antes de Navidad aprobemos todas las herramientas que nos permitirán recuperar nuestra libertad de manos de los delincuentes”, concluyó.