“No lo vamos a permitir. Como región nos vamos a revelar, vamos a convocar a una reunión masiva de alcaldes, consejeros, parlamentarios y le queremos demostrar nuestro malestar al Presidente de la República y pedirle que se reconsidere la decisión”, sentenció el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman tras el anuncio del Ministerio de Hacienda de paralizar la inversión para implementar corredores en las rutas 160 y 150, y en la Autopista Concepción - Talcahuano.
Giacaman calificó la medida como reflejo de la “absoluta desconexión del Ministro de Hacienda con la situación de las regiones”. La decisión del Ejecutivo, significa frenar inversiones que en su conjunto bordean los US$ 400 millones y cuya habilitación robustece la conectividad logística y ciudadana, transformándose en una oportunidad para crear empleo en una zona severamente golpeada por la desocupación laboral.
“Disposición a negociar”
Junto con lo anterior, el Gobernador recordó que se trata de un modelo de concesión donde el capital inicial es privado. “Yo esperaría que el ministro, más que cancelar el proyecto, tenga disposición a negociar mejores condiciones que probablemente cambien los flujos, pero sí que se generen proyectos y, por lo tanto, se genere el empleo que la región necesita”, argumentó.
En esa línea, detalló que de los US$ 15 mil millones del presupuesto del Ministerio de Obras Públicas a nivel nacional, sólo un poco más de US$ 1.200 millones fueron asignados a Biobío, lo que según la autoridad permiten básicamente labores de conservación, sin considerar nuevas obras.
A este panorama Giacaman sumó la incertidumbre respecto a la continuidad de las obras en los proyectos de los cuatro hospitales concesionados de la zona (Lota, Santa Bárbara, Nacimiento y Coronel), sobre los que exigió respuestas sobre la reactivación de los trabajos.
Giacaman convocó para este viernes a las autoridades, de manera de coordinar al Biobío como "sólo una voz" frente a La Moneda y puntualizó que “lo que se está haciendo es una falta de respeto para la región", atribuyendo el bloqueo de las inversiones a una "mirada miope del nivel central".