Sheriff, la startup fundada por los hermanos Vicente y Martín Cruz, creó un software basado en inteligencia artificial (IA) para monitorear proveedores, clientes y deudores y evaluar riesgos de no pago o fraudes. Hoy da un paso más en su expansión: espera sumar sus primeros clientes en Colombia, su segundo mercado externo luego de Perú, antes del primer semestre de 2027.
Además, hace unas semanas lanzó Marshal, un agente autónomo de IA para cumplimiento normativo (compliance) y debida diligencia con el que, según Vicente Cruz (CEO), apuntan a un crecimiento de "alcance global". Esta herramienta ya está siendo piloteada con empresas financieras en México, Portugal y Corea del Sur.
El emprendedor explicó que el agente opera bajo un modelo de pago por consulta y permite rastrear “la integridad, los antecedentes y los riesgos” de cualquier persona o empresa en más de 192 países mediante búsquedas en fuentes públicas y noticias, identificando alertas asociadas a sanciones, fraude, corrupción, lavado de activos, crimen organizado o personas expuestas políticamente (PEP).
Luego, la herramienta genera un informe descargable con el análisis y las fuentes utilizadas que sirve como respaldo de auditoría en procesos de evaluación y de conocimiento del cliente y de la contraparte. Cruz señaló que actualmente está disponible en español, inglés, portugués y coreano.
Indicó que el modelo se basa en Gemini y el motor de indexación de Google, y fue desarrollado con asesoría de equipos de Google for Startups, tras su paso por la aceleradora de la tecnológica.
Planes
Cruz explicó que ya están en conversaciones con proveedores de datos para abrir sus primeros clientes en Colombia, y en proceso de revisión de documentos con una firma del sector financiero, con el fin de “cerrar una alianza idealmente antes del primer semestre de 2027”.
Respecto de Marshal, dijo que, “entre este y el próximo año”, esperan transar las primeras consultas de información en México, Portugal y Corea del Sur, y que están trabajando en ampliar sus capacidades lingüísticas al ruso, chino, japonés, árabe y hebreo.
“Quizás una empresa rusa o portuguesa no va a querer contratar Sheriff Chile o Sheriff Perú, porque podría tener poca presencia en esos mercados, pero sí le puede servir un Marshal para poder investigar a las empresas de cualquier lugar del mundo”, añadió el ejecutivo.