ChileGlobal Ventures, brazo de inversión de Fundación Chile (FCh), redoblará su apuesta por las startups. Acaba de iniciar el proceso de desinversión de su primer fondo CLIN y alista dos nuevos vehículos de capital de riesgo y una fábrica de empresas emergentes basadas en inteligencia artificial (IA).
El fondo CLIN se lanzó oficialmente en abril de 2018, en una época en la que el capital de riesgo chileno era incipiente. Se trata de un vehículo de US$ 20 millones, en que corporativos, family offices y FCh aportaron unos US$ 8 millones y el resto provino de Corfo.
Tiene un portafolio de 16 startups chilenas de sectores donde la fundación detectó ventajas competitivas para el país, como minería, agricultura, energía, software y robótica. Entre ellas destacan conocidas empresas como SimpliRoute, Webdox, Wheel The World y Zipeddi.
El principal de ChileGlobal Ventures, Eduardo Gomien, comentó que CLIN se terminó de desplegar en 2022 y, aunque le quedan dos años de vida -y de plazo para devolver el dinero a Corfo-, optaron por anticiparse al vencimiento en lugar de liquidar bajo presión.
“No hay peor momento para vender una compañía que cuando lo necesitas. Lo que quisimos hacer es aprovechar la ventana de dos años para ir vendiendo posiciones con calma, en vez de estar contra la espada y la pared”, explicó Gomien.
Para ello, segmentaron el portafolio en tres niveles según su potencial de venta, y cada uno reúne a un tercio de las startups: las con mejores perspectivas, las intermedias y las con proyecciones desfavorables. Cada tramo tiene umbrales de retorno distintos para evaluar oportunidades de salida.
16 startups integran el portafolio del fondo CLIN.
A cargo del proceso está Gomien, quien llegó desde BTG Pactual en octubre de 2025 con la doble misión de gestionar la desinversión y diseñar los nuevos vehículos de inversión.
El ejecutivo comentó que hace pocas semanas concretaron el primer paso de esta estrategia, con la venta de su participación en Wareclouds a otro fondo de capital de riesgo. Los compradores vieron la oportunidad de entrar con un descuento, aunque para CLIN ese precio representaba un múltiplo atractivo sobre la inversión original. La venta se cerró en US$ 500 mil.
Sin embargo, para las compañías del primer tramo la estrategia es distinta. Gomien explicó que antes de buscar compradores, el foco está en preparar a la empresa para un eventual proceso de fusión o adquisición.
“No es salir a decir ‘quiero vender mi empresa’. Es cómo la preparas entendiendo qué es lo que va a buscar el comprador”, dijo. Y advirtió que un error frecuente en el ecosistema es que startups prioricen llegar al punto de equilibrio cuando lo que un comprador busca es una capacidad única que, conectada a su operación, genere más valor que ambas compañías por separado.
Gomien adelantó que están negociando otras dos ventas a través de secundarias, es decir, fondos que compran participaciones ya existentes.
Nuevos fondos
Para darle continuidad, ChileGlobal Ventures delineó una estrategia para levantar dos nuevos fondos que buscan acortar brechas distintas del ecosistema chileno.
El primero será un vehículo de inversión ángel que aspira a ser el primero de este tipo en Chile. Apunta a un tamaño de entre $ 2 mil millones y $ 5 mil millones, con tickets pequeños y portafolios diversificados. Se apoyará en ChileGlobal Angels, una de las redes ángel más antiguas del país, y en la evaluación de cerca de 1.000 startups al año. Según Gomien, la idea es complementar programas como Start-Up Chile.
El segundo será un fondo de crecimiento o escalamiento con tickets de entre US$ 5 millones y US$ 10 millones, orientado a serie B o etapas posteriores. Busca cubrir una brecha que la gestora describe como crítica: compañías que ya superaron la etapa de riesgo, pero no encuentran capital para escalar en Chile.
“Hoy no hay nadie que te pueda poner ese ticket, salvo un family office directo”, afirmó Gomien.
Antes de levantar el fondo, planean invertir en una “empresa demostrativa”, un concepto que evoca la identidad de la fundación con la industria salmonera. El objetivo es seleccionar una compañía de base científico-tecnológica, inyectarle hasta US$ 10 millones con acompañamiento de gestión profesional y, una vez validado el modelo, escalar a un vehículo de más de US$ 50 millones.
Hoy conversan con tres candidatas para ser esa empresa demostrativa.
Fábrica de startups de IA
La tercera iniciativa es un venture builder -fábrica de startups- de compañías basadas en IA, en alianza con un organismo técnico con capacidad de desarrollo.
Según Gomien, cuando múltiples corporativos demandan la misma solución de IA, tiene más sentido crear una startup que ofrezca el servicio que repetir el proceso de consultoría caso a caso. FCh aportaría capital y gestión empresarial y el socio técnico, la ingeniería.
Los tres proyectos apuntan al cuarto trimestre de 2026.