La Bolsa de Santiago no logró resistir este viernes las liquidaciones globales de activos de riesgo, viendo que los costos de deuda referenciales subieron con fuerza por la sorpresa al alza en el último reporte laboral de Estados Unidos.
El S&P IPSA cayó 0,3% hasta los 10.273,09 puntos, empujado por la subasta de cierre, pues cotizó al alza durante casi toda la sesión, y se encontraba plano justo antes de esta última ronda de transacciones, que es más intensiva en agentes institucionales extranjeros.
Con estas seis jornadas consecutivas en rojo, la mala racha del IPSA ya es más larga que la vista en mayo, y por ende hay que remontarse al pasado 7 de octubre para ver una serie de caídas de igual o mayor extensión. En tanto, el descenso semanal de 4,8% en pesos y de 7,4% en dólares que tuvo el selectivo es el peor desde principios de marzo.
Las acciones decisivas en esta última baja del índice fueron los gigantes minoristas Cencosud (-2,3%) y Falabella (-1,1%). Títulos de menor ponderación, tales como CAP (-2,9%), Concha Toro (-1,9%) y Entel (-1,6%), igualmente ocuparon el ranking de mayores pérdidas bursátiles.
Hubo sólidos montos transados de $ 210 mil millones, principalmente concentrados en $ 52.700 millones de SQM-B (-0,5%) y, menos habitual, $ 37.400 millones de Parque Arauco (1,4%). Esto último, debido a que el operador de malls subastó el remanente de las acciones ofrecidas en su aumento de capital.
Caen los favoritos
Wall Street fue el gran damnificado del día, ya que el Nasdaq perdió 4,2% -su peor desempeño desde abril de 2025-, el S&P 500 retrocedió 2,6% y el Dow Jones bajó 1,4%. Así fue como la principal bolsa del mundo puso término a una seguidilla de nueve ganancias semanales.
Las acciones de semiconductores, memoria y en general todo lo ligado a Inteligencia Artificial se llevaron la peor parte de los malos ánimos, después de que ya habían empezado a mostrar signos de agotamiento de su meteórico rally.
El rendimiento del Tesoro a dos años -sensible a las expectativas de política monetaria- se disparó más de 10 puntos base (pb), y el treasury a 10 años subía 5,7 pb. Todo el mundo corrió a comprar dólares y materias primas como el cobre, el oro y la plata se fueron en picada.
La pregunta de por qué el IPSA se mostró tan resiliente se conecta a esta venta de acciones tecnológicas en Wall Street, según explicó a DF el gerente de Inversiones de Patrimore, Fernando Slebe. "En situaciones normales, este mercado golpearía doble a la bolsa local, pero ahora eso no está pasando, justamente porque lo que más se está castigando son los grandes ganadores de las últimas semanas. Además, el litio no cae de forma tan radical como el cobre, y por ende SQM, que pesa bastante en el IPSA, tiene poca variación".
Las nuevas nóminas de mayo fueron 172 mil, frente a la expectativa promedio de 88 mil, mientras que la revisión neta en dos meses agregó 93 mil empleos al registro. El resto de los indicadores clave del informe se ajustó a los pronósticos: la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3% y los salarios promedio crecieron 0,3% mensual.
¿Combustible inflacionario?
"Los datos más sólidos de lo esperado refuerzan la opinión de que el mercado laboral sigue mostrando resistencia y reducen la probabilidad de que la Reserva Federal baje las tasas a corto plazo. Los mercados ya descuentan plenamente una subida de tipos antes de que termine el año", escribió la analista sénior de mercados de City Index, Fiona Cincotta.
"Mientras tanto, la falta de avances en las negociaciones entre EEUU e Irán mantiene elevados los precios del petróleo, lo que alimenta las preocupaciones sobre la inflación y refuerza las expectativas de que los tipos podrían mantenerse altos durante más tiempo", completó.
El petróleo Brent caía 2,2% a US$ 93 por barril, pero el soporte geopolítico se mantuvo, en tanto Irán sigue insistiendo en que cualquier acuerdo de paz debe requerir una tregua en el Líbano, donde Israel ha seguido en combate contra el grupo militante Hezbolá, aliado de Teherán.
Donald Trump insistió esta semana en que las negociaciones con Irán están en sus etapas finales, mientras que, por otro lado, el jefe de la diplomacia persa sostuvo que no se han visto progresos tangibles. Un asesor del líder supremo iraní dijo este viernes a CNN que "la pelota está en la cancha de EEUU".
Los analistas del mercado energético han reforzado sus alertas sobre un eventual agotamiento de reservas, tras haberse conocido esta semana que los inventarios de crudo y productos petroleros estadounidenses cayeron a mínimos de más de dos décadas. Dicho escenario impulsaría precios aún más altos de lo que se ha visto en estos casi 100 días de conflicto.