La Bolsa de Santiago abrió de nuevo en rojo este viernes, viendo que los costos de deuda referenciales subían con fuerza, luego de que el último reporte de nóminas estadounidense resultara ser mucho más sólido de lo esperado.
El S&P IPSA caía 0,4% a 10.267,08 puntos en las primeras transacciones, principalmente arrastrado por las acciones de Falabella (-1,5%) y SQM-B (-1,4%), tras cerrar este jueves una quinta sesión consecutiva de pérdidas.
En Wall Street, el Nasdaq perdía 1,3%, el S&P 500 retrocedía 0,8% y el Dow Jones bajaba 0,2%. En Europa, el continental Euro Stoxx 50 cedía 0,3%, mientras que el FTSE 100 de Londres ganaba 0,3%. Los índices de Asia cerraron con pérdidas sobre 1% por un contagio de la toma de ganancias en el mundo tecnológico.
El rendimiento del Tesoro a dos años -sensible a las expectativas de política monetaria- se disparaba 8,9 puntos base, mientras los futuros de tasas de fondos federales pasaban a descontar dos tercios de probabilidad de que la Reserva Federal suba el tipo oficial en octubre, o bien, 100% de que ocurra en diciembre.
Las nuevas nóminas de mayo fueron 172 mil, frente a la expectativa promedio de 88 mil, mientras que el resto de los indicadores clave del informe sí se ajustó a los pronósticos: la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3% y los salarios promedio crecieron 0,3% mensual.
Frente geopolítico
El petróleo Brent cotizaba estable en US$ 95 por barril, en tanto no se han visto grandes progresos en las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz. Irán ha insistido en que cualquier acuerdo debe requerir una tregua en el Líbano, donde Israel ha seguido en combate contra el grupo militante Hezbolá, aliado de Teherán.
Donald Trump insistió este jueves que las negociaciones con Irán están en sus etapas finales, mientras que, por otro lado, el jefe de la diplomacia persa dijo poco antes que no se han visto progresos tangibles. Eso sí, hasta el momento, no se han repetido intercambios de fuego como los que se vieron a mitad de semana en el golfo Pérsico.
Los analistas del mercado energético han reforzado sus alertas sobre un eventual agotamiento de reservas, tras haberse conocido esta semana que los inventarios de crudo y productos petroleros estadounidenses cayeron a mínimos de más de dos décadas. Dicho escenario impulsaría precios aún más altos de lo que se ha visto en más de tres meses de conflicto.