El dólar seguía cayendo este miércoles, viendo que datos más débiles de lo esperado en Estados Unidos están sumando a las ventas propiciadas por la diplomacia en torno al estrecho de Ormuz.
Después de caer más de $ 10 y cerrar en mínimos de seis semanas, el dólar parecía tener aún más espacio a la baja, al empezar esta nueva sesión con una caída de $ 3,7 hasta los $ 908,1 en las pantallas de Bloomberg.
El dollar index retrocedía 0,2% hasta los 99,7 puntos, su menor nivel desde mediados de junio, y el cobre transado en Londres escalaba 0,2% a US$ 6,39 por libra, en nuevos máximos desde mitad de mayo. Las tasas de interés en general cotizaban estables.
El reporte de nóminas privadas ADP de julio arrojó 44 mil empleos, por debajo de los 65 mil al que habían apuntado las estimaciones de consenso. Esto sigue a las ofertas laborales de junio publicadas este martes, que también fueron más débiles de lo esperado.
Mientras tanto, el petróleo Brent se estabilizaba en la zona de US$ 80 por barril. El commodity había repuntado, tras la amenaza de las milicias hutíes de atacar a los cargueros que intenten pasar por el norte del Mar Rojo, pero la mayor parte del alza desapareció.
Previamente esta semana, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y autoridades qataríes señalaron que un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz podría ser inminente, lo que tiene al crudo presionado a la baja y a los inversionistas volcados hacia diversos activos de riesgo.
A las 10:00 (misma hora en Chile) se dará a conocer el índice ISM de servicios de julio, para el que se espera una leve alza hasta los 54,5 puntos, signo de que este sector equivalente a tres cuartos de la economía estadounidense se mantiene resiliente.
Analistas consideran que la prueba final de esta semana para las tasas de interés y el dólar global vendrá con el reporte de nóminas no agrícolas de julio, agendado para este viernes. El informe arrojaría sólo 80 mil empleos mensuales, apenas una mejora desde los 57 mil del mes anterior.