La banca privada comenzó 2026 con resultados dispares. Mientras algunas de las principales entidades del sistema lograron alzas en sus utilidades durante los primeros cuatro meses del año, otras evidenciaron retrocesos en medio de un escenario marcado por menores márgenes financieros y mayores cargas tributarias.
Entre las principales entidades del país, Bci lideró en monto de ganancias acumuladas al cuarto mes del año, con utilidades por $ 406.130 millones, según la información reportada por la firma. Lo anterior, significó un aumento de 11% respecto del mismo período de 2025, cuando la entidad ligada a la familia Yarur alcanzó ganancias por $ 364 mil millones.
Banco Santander se ubicó entre las entidades con mejores resultados del sector. La firma de capitales españoles reportó utilidades superiores a $ 388 mil millones al cierre de abril, de acuerdo con la información difundida el viernes. Esto representó un alza de 40% frente a los $ 277 mil millones obtenidos en igual período del año pasado.
Otro de los bancos que registró un incremento en sus ganancias fue Scotiabank. La entidad reportó utilidades por $ 170 mil millones, cifra que implica un crecimiento de 49% frente a los $ 114 mil millones anotados durante 2025.
Rentabilidad
Banco de Chile, en tanto, evidenció una baja de 8,5% en sus utilidades acumuladas al cuarto mes del año. La entidad registró ganancias por $ 399 mil millones a abril de 2026, por debajo de los $ 437 mil millones reportados en el mismo período del ejercicio anterior.
Sin embargo, la acción de la entidad subía al cierre de esta nota en casi 5% impulsada por la rentabilidad lograda en abril. El retorno de capital promedio (ROAE, sigla en inglés), una métrica de rentabilidad para los propietarios del banco y este mes particular subió a 28,3%, lo que representa una mejora de 4,5 puntos porcentuales si se compara con abril del año pasado.
Por su parte, Banco Itaú alcanzó utilidades por $ 101 mil millones, lo que significó una disminución de 24% respecto de 2025, cuando obtuvo ganancias por $ 134 mil millones.
De acuerdo con analistas consultados por DF, la contracción observada en algunos bancos respondió principalmente a un menor resultado financiero neto y a un mayor gasto en impuestos asociado a ajustes contables.