Agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) allanaron en la mañana de este martes una sucursal de Banco Santander en pleno centro de Santiago, en el marco de un operativo más amplio junto con la Fiscalía en contra del Tren de Aragua, denominado "Operación Tokio", que terminó con un ejecutivo de la entidad financiera detenido de un total de 19 de implicados que también fueron arrestados por un gigantesco lavado de activos y asociación criminal, entre otros delitos.
Tras ello, la firma de capitales españoles señaló que ha colaborado con las diligencias que han requerido las respectivas autoridades. Funcionarios de la PDI retiraron una laptop y carpetas tras el operativo en la sucursal en calle Agustinas.
"El banco tiene una política de tolerancia cero frente a cualquier conducta que se aparte de la ley o de la normativa vigente. En caso de verificarse responsabilidades individuales, se adoptarán todas las medidas que correspondan conforme a nuestros protocolos internos y a la legislación aplicable", indicó.
Banco Santander agregó que evitarán realizar más comentarios sobre aspectos específicos de la investigación, con el objetivo de no interferir en las diligencias, según indicó.
"Reiteramos nuestra total disposición para colaborar con las autoridades y contribuir al esclarecimiento de los hechos", cerró el banco.
Investigación en curso
Más tarde, el fiscal regional metropolitno sur Héctor Barros, a cargo de la investigación, entregó nuevos antecedentes del operativo y señaló que mayores detalles serán expuestos durante las audiencias de formalización.
Entre las causas que justificaron el megaoperativo, apuntó que fueron contrabando, el lavado de activos, la asociación ilícita y la asociación criminal.
Barros explicó que, en este caso, se solicitaron 19 órdenes de detención contra personas que se encontraban en el país, de las cuales se concretaron 18. A ellas se sumaron otras dos personas detenidas en situación de flagrancia con dinero incautado.
El fiscal también descartó que otro ejecutivo del banco esté siendo investigado en esta causa. “Tenemos una audiencia en la que vamos a exponer todos esos antecedentes”, sostuvo.
Respecto del rol del funcionario bancario indagado, Barros precisó que las operaciones no se habrían realizado a través de la institución financiera. “El lavado que él hace, o en lo que se vincula, tiene que ver con operaciones internacionales, en este caso en particular para el Tren de Aragua. De eso estamos hablando. No estamos hablando de que el banco, o a través del banco, hacía esto, sino que él tenía muchas cuentas abiertas en distintos bancos y, a partir de ahí, empezaba a operar”, precisó.
El persecutor agregó que la investigación apunta a un flujo relevante de recursos enviados fuera del país. “Estamos hablando de una cifra superior a $78 mil millones que salieron de nuestro país a través de empresas de criptomonedas hacia otros países. (...) Efectivamente, uno de los mayores lavados que hemos tenido en nuestro país vinculado con el Tren de Aragua”, dijo.
Desde la PDI también entregaron detalles del operativo y señalaron que la indagatoria involucra diversos delitos asociados al crimen organizado.
Y agregaron que, dentro de la información -que se mantiene bajo reserva-, también se habrían detectado flujos financieros vinculados a otras actividades ilícitas. “Lo que se puede señalar de flujo financiero es que se establecieron también ganancias propias de actividades relacionadas con la trata de personas con fines de explotación sexual y secuestro. No solo extorsiones”, añadieron.