Con una inversión que supera $ 1,04 billón (millón de millones), el proyecto para la construcción de un puente sobre el Canal de Chacao, la megaobra de infraestructura más ambiciosa que se haya ejecutado en el país, se prepara para dar un salto cualitativo. A punto de terminar de consolidar sus gigantescos soportes verticales -las denominadas “pilas”-, la iniciativa está entrando ahora a la fase de suspensión, que comprende la conexión aérea mediante enormes cables de acero para unir definitivamente a la Isla Grande de Chiloé con el continente.
Autoridades sectoriales y líderes del consorcio constructor ratificaron que el cronograma técnico y financiero marcha según lo que estaba estipulado, fijando la inauguración de la obra para el 16 de octubre de 2028. En este contexto, según el último informe del Ministerio de Obras Públicas (MOP) del 4 de mayo, el puente registra actualmente un avance global del 64,8%. Con esto, el Gobierno busca despejar dudas en el mercado sobre eventuales retrasos o incrementos presupuestarios.
Hito a 200 metros de altura
La atención ingenieril está puesta ahora en la Pila Norte (200 metros de altura sobre el nivel mar), que ya registra un 98% de avance. Tras el penúltimo vertimiento de hormigón de su viga travesaño superior, se proyecta que en unas tres semanas más concluya la etapa de hormigón de esta torre. El progreso es generalizado: la Pila Central, de 179 metros de altura, anota un 92% de avance, mientras que la Pila Sur, con sus 155 metros de altura máxima, llega al 95%.
“Si se pudiera poner un título de la obra por año, este es el año de las pilas. El año 2027 es el año del cable principal y el año 2028 es el año de los tableros”, detalló el seremi de Obras Públicas de Los Lagos, Jairo Quinteros.
El próximo hito visible será la instalación de una pasarela peatonal temporal a 200 metros de altura entre los pilares para iniciar el montaje del cableado principal.

Certeza financiera y presupuesto
Ante el escrutinio público, el MOP fue tajante en descartar nuevas inyecciones fiscales directas. Si bien el ministerio se vio obligado a aportar $ 109 mil millones adicionales al presupuesto entre 2019 y 2020 para reforzar la seguridad estructural en su diseño, el presupuesto actual se mantiene estabilizado.
Hoy, la salud financiera de la obra opera mediante un polinomio de reajuste. Este modelo refleja de manera transparente las fluctuaciones internacionales de insumos clave (como el acero y los combustibles), permitiendo absorber la realidad del mercado global sin alterar el equilibrio fiscal del proyecto.
“Si se pudiera poner un título de la obra por año, este es el año de las pilas. El 2027 es el año del cable principal y el 2028 es el año de los tableros”, señaló el seremi de Obras Públicas de Los Lagos, Jairo Quinteros.
Cadena de suministro
La materialización del puente exige una sincronización logística transcontinental supervisada en origen por el MOP y la asesora Ramboll COWI. Según detalló Inbok Lee, director de proyecto del consorcio y representante de la gigante coreana Hyundai, los componentes provienen de proveedores mundiales. Los cables principales (20% de avance) se producen en Corea, se ensamblan en China y viajan en rollos de 60 toneladas. Por su parte, los tableros son producidos íntegramente por Hyundai Steel en Corea del Sur.
En paralelo, en Italia se fabrican las saddles (sillas de acero de 200 toneladas); las sillas de anclaje arribarán a Chile en julio y las de soporte en agosto. A esto se suman componentes de plantas en India, Brasil, México y Alemania.
Adaptación operativa y entorno
En lo laboral, el proyecto asimiló los avances en la nueva Ley de 40 horas a la semana mediante una redistribución de los turnos que impulsó nuevas contrataciones locales. En faena, el equipo cuenta con 42 profesionales coreanos y 12 expertos internacionales, además de unos 1.200 trabajadores bajo un sistema de rotación mensual. Con miras a su futura operación, el diseño contempla pantallas de viento y barreras de contención de última generación para proteger a los vehículos de las fuertes ráfagas. Finalmente, el MOP avanza en sus compromisos ambientales mediante el Fondo Cultura Puente Chacao, que ya inició capacitaciones en Ancud para financiar proyectos de cultores de Chiloé, Calbuco y Maullín.