Lo que comenzó como un pasatiempo se transformó en un robusto proyecto comercial y de vida en la isla grande de Chiloé. En el patio de la casa de sus abuelos, una propiedad de más de un siglo, Manuel Ruiz, ingeniero industrial de raíces magallánicas y chilotas, fundó Destilería Queilen, una premiada productora de vodka y ginebra, además de su icónico destilado de manzana Be Like Eva.
La elección de esta ubicación geográfica no fue al azar. El fundador se inspiró en la premisa de que las principales destilerías del mundo, como las productoras de whisky, están emplazadas en islas con climas fríos y templados.
A esto se sumó una clara referencia europea para su producto estrella: la tradición de Normandía, Francia. En esa zona, desde hace cientos de años, se destila una manzana ácida muy similar a la chilota para producir un licor de alto valor comercial conocido como calvados.
Con esa visión de llevar a Chiloé al mapa global de los destilados, Ruiz inició sus ventas en plena pandemia durante 2021. A la fecha, el proyecto ha requerido una inyección aproximada de $ 200 millones, fondos destinados íntegramente a la construcción de la sala de destilación, estanques y equipamiento industrial.
El empresario explica que levantar una operación de este tipo requiere un fuerte esfuerzo económico personal, ya que en etapas iniciales o intermedias de crecimiento el acceso a financiamiento tradicional es complejo. "Es puro capital propio, nada más", comenta Ruiz sobre el desarrollo de la marca.

Manuel Ruiz, dueño y fundandor de Destilerias Queilen
Rescate patrimonial y altos costos
El corazón del negocio es el rescate de la manzana chilota ácida, especialmente variedades como Camuesta y Limona. Para asegurar su abastecimiento, la empresa consolidó alianzas con tres familias de la zona rural que le proveen alrededor de 30 mil litros de chicha por temporada.
El proceso productivo para lograr este destilado premium es sumamente exigente en términos de rendimiento. Al introducir 200 litros de chicha en el tradicional alambique de cobre, en el mejor de los casos se logran extraer solo 18 litros de alcohol utilizable.
Esta "destilación honesta", como la denomina Ruiz, también se aplica a su línea de ginebras Far Away y Far Away Citrus, elaboradas con esencias naturales puras de botánicos locales como el ciprés de las Guaitecas, la tepa, el hinojo y la hierbabuena.
El costo de mantener este estándar es alto: adquirir 500 mililitros de aceite esencial puro de cardamomo natural puede bordear los $ 600 mil en el mercado especializado.
El catálogo se completa con el Carmela Vodka Premium, bautizado así en honor a la abuela de Ruiz, quien tras enviudar joven en los años 50 administró un bar clandestino en la misma casa para sacar adelante a su familia.
Expansión territorial
Pese a registrar un crecimiento sostenido de entre 20% y 25% anual en sus primeros años, el escenario del mercado nacional de destilados cambió. El explosivo aumento de competidores en el segmento del gin estancó temporalmente las ventas en los tradicionales envases de 750 mililitros.
Frente a la necesidad de hacer escalar los números, y con una capacidad instalada para producir más de 2 mil botellas mensuales, Destilería Queilen dio un audaz paso hacia el mercado B2B.
La empresa apuntó directamente al canal Horeca (hoteles, restaurantes y catering), comenzando a ofrecer sus destilados en botellones de cinco litros y bidones de grado alimenticio de 10 litros. Esta jugada comercial le permitió reducir dramáticamente los costos logísticos y de envasado.
"En vez de entregar botellas de 750 ml, le puedo entregar un formato más barato. Puedo bajar mucho mis precios y ser competitivo", detalla Ruiz. El impacto fue inmediato: "Varios que me compraban botellas mensuales, ahora me están comprando 40 litros porque lo transformaron en su destilado de corte".
Esta estrategia acompaña una fuerte expansión territorial. Además de su consolidada presencia en la Región de Los Lagos en locales de Queilen, Castro, Dalcahue, Quellón, Puerto Montt y Puerto Varas, la marca aterrizó recientemente en Punta Arenas. Allí, sus botellas ya se comercializan en puntos estratégicos de la ciudad como la Taberna Club de la Unión y la Cantina de Luna.
Reconocimiento global y nueva imagen
Este nuevo modelo de negocios está respaldado por una calidad técnica que cuenta con la supervisión de enólogos. Sus destilados de manzana puros, Be Like Eva y su versión Gold Edition, obtuvieron en 2024 dos medallas de plata a nivel mundial en la prestigiosa Great Lakes International Cider and Perry Competition (Glintcap) en Michigan, Estados Unidos.
Como próximo gran hito comercial, Destilería Queilen afina los detalles para un relanzamiento total de su imagen gráfica. La marca fue seleccionada entre cinco empresas chilenas por un integrador de diseño para recibir una renovación de etiquetas a costo cero.
El trabajo visual, encargado a una firma de diseñadores en España, incorporará transparencias y homenajes al mapa de Chile y a las ballenas azules que crían en el Golfo Corcovado. La nueva estética será presentada oficialmente entre el 26 y 28 de agosto en el marco de Print Stgo 2026, el principal encuentro de la industria gráfica, el diseño estratégico y el packaging en Chile, que se celebrará en Espacio Riesco, Santiago.