Cuando Bernardo Fontaine reveló que Codelco trabaja en “un acuerdo o alianza con Pucobre” para desarrollar Tovaku, parecía anunciar el inicio de una nueva relación. Pero la historia entre ambas compañías tiene más de 15 años y ya acumula inversiones por sobre US$ 40 millones.
El origen se remonta a 2009, cuando suscribieron un contrato de exploración y promesa de sociedad para el proyecto ubicado cerca de María Elena y Tocopilla, en la Región de Antofagasta. Ahora, esa antigua relación podría transformarse en una de las primeras asociaciones mineras que avance durante la administración de Fontaine.
Y no se trata solo de conversaciones. Según los estados financieros reportados por Pucobre -ligada a los grupos Hurtado Vicuña y Fernández León- a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la compañía tiene una opción para adquirir el 60% de los derechos de las propiedades mineras que conforman Tovaku, actualmente pertenecientes a Codelco.
El documento establece que, si Pucobre ejerce la opción después de cumplir determinados requisitos de inversión, preparar estudios técnicos y económicos bajo los estándares definidos y obtener las autorizaciones ambientales, se constituirá una sociedad en la que la minera privada tendrá el 60% y Codelco conservará el 40%.
Por ahora, ambas compañías todavía no son socias formalmente en el proyecto. La sociedad se formaría una vez cumplidas las condiciones y ejercida la opción. Entretanto, Pucobre ha asumido el desarrollo de los estudios y el financiamiento de los avances de la iniciativa.
Al 30 de junio de 2026, la minera acumulaba inversiones por US$ 40,35 millones en Tovaku. El proyecto también avanza en su tramitación ambiental: el 23 de julio de 2025, Pucobre presentó el Estudio de Impacto Ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental, que lo declaró admisible seis días después. En octubre de ese año, el organismo emitió un primer Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y Ampliaciones (Icsara), complementado posteriormente con antecedentes de participación ciudadana.
La iniciativa ingresada al SEIA contempla una inversión de US$ 870 millones. Los estados financieros de Pucobre, en tanto, consignan una “inversión inicial estimada” de US$ 650 millones.
Tovaku corresponde a un pórfido de cobre oxidado de baja ley, con recursos por 633 millones de toneladas y una ley promedio de 0,20% de cobre. Su diseño proyecta una producción promedio de 43 mil toneladas de cátodos al año.
De concretarse, generaría unos 700 empleos durante su construcción y 550 puestos directos en la etapa de operación.
Vale decir que con esto se profundiza una estrategia de Codelco de asociarse con privados que venía impulsándose en los últimos años, con acuerdos como la creación de NovaAndino Litio junto a SQM y la sociedad con Rio Tinto en el salar de Maricunga, entre otros.
El atractivo del negocio
La eventual contraparte de Codelco no forma parte del grupo de grandes compañías que dominan la minería chilena. Pucobre está clasificada como una empresa de mediana minería y concentra sus operaciones actuales en la Región de Atacama.
La compañía explota las minas Punta del Cobre, Manto de Cobre y Granate, ubicadas en Tierra Amarilla. Estas operaciones abastecen a la planta San José, que produce concentrados de cobre con contenidos de oro y plata. En Copiapó también opera la planta Biocobre, dedicada a producir cátodos a partir de minerales oxidados.
Durante el primer semestre de 2026, Pucobre produjo 21.600 toneladas de cobre fino, equivalentes a 46,7 millones de libras y un aumento de 0,6% frente al mismo período del año anterior. Cerca del 93% de sus ingresos operacionales provino de los concentrados y el 7% restante de los cátodos.
Pese a su menor escala, la compañía es una de las mineras que actualmente cuenta con proyectos nuevos en desarrollo. Además de Tovaku, está avanzando en la construcción de El Espino, ubicado en Illapel, Región de Coquimbo.
Al cierre de junio, El Espino presentaba un avance cercano al 91% y se encontraba en construcción y comisionamiento. Pucobre controla el 76,32% de la sociedad a cargo del proyecto, mientras el Fondo de Inversión El Espino posee el 23,68%, luego de aportar US$ 90 millones.
Para financiar principalmente su construcción, la filial contrató un crédito sindicado por hasta US$ 375 millones con bancos nacionales e internacionales. A junio había utilizado US$ 298 millones. La propia empresa estima que, luego de tres años de operación de El Espino, podría superar el umbral promedio de 50 mil toneladas anuales de cobre fino.
El rally bursátil de Pucobre y el salto de sus resultados
El avance de sus proyectos coincide con una fuerte mejora financiera, impulsada principalmente por el mayor precio del cobre. En el primer semestre de 2026, los ingresos operacionales de Pucobre alcanzaron US$ 318,8 millones, un aumento de 37,4% frente a los US$ 232 millones obtenidos en igual período del año anterior. El Ebitda subió desde US$ 109 millones hasta US$ 171,8 millones. La utilidad acumulada durante los últimos 12 meses llegó a US$ 172,4 millones, frente a US$ 91,5 millones en la medición comparable. El desempeño también se ha reflejado en Bolsa. Según la Bolsa de Santiago, la acción de Pucobre acumulaba una rentabilidad de 38,94% durante 2026, tras avanzar 179,40% en 2025. Al cierre del 17 de agosto, el título se ubicó en $16.631, con un alza de 3,44%.