Realizado en alianza con Diario Financiero, la medición recogió la percepción de 77 gerencias de personas y 120 dirigentes sindicales de grandes firmas locales entre marzo y abril de este año.
Los números corroboran el contraste: un 61% de las gerencias de personas dijo que la productividad es la mayor urgencia y en los sindicatos esa materia cayó a 13%.
Entre la dirigencia un 57% vio como la principal preocupación la conciliación trabajo-familia; tema que entre las áreas de personas alcanzó un 25%.
Y mientras un 31% de los sindicatos puso la seguridad social y protección frente al desempleo arriba del listado; en las gerencias de RRHH fue un 15%.

La flexibilidad laboral aparece con un 43% como el segundo eje más importante para las empresas, lo que baja a 22% entre dirigentes.
Más similar es la inquietud por la regulación del uso de inteligencia artificial en el trabajo. El 33% de las gerencias de personas y el 23% de los dirigentes sindicales la ubicaron entre los temas centrales.
La directora ejecutiva de la Cátedra Carlos Vial Espantoso, Constanza Gardilcic, advirtió distintas prioridades, pero cree que son complementarias. “Mientras las gerencias ponen mayor foco en productividad, flexibilidad y nuevas tecnologías, los sindicatos enfatizan conciliación, seguridad social y protección laboral. Todas estas dimensiones son relevantes para el desarrollo de las personas y de las organizaciones. El desafío es que estas miradas conversen y se integren”, dijo.
Lo complejo es que el estudio constató una baja valoración del diálogo social de parte de ambos actores. Apenas un 6% de las gerencias de personas y un 13% de los sindicatos lo mencionan como relevante. “Muchas de las materias más relevantes -como flexibilidad, IA, conciliación, reconversión y productividad- requieren conversación, confianza y capacidad de acuerdo para avanzar de manera sostenible. La agenda laboral de los próximos años no solo requerirá definir nuevos contenidos, sino también fortalecer los mecanismos de conversación y acuerdo”, agregó Gardilcic.

La mirada sobre la IA
La investigación de este año incorporó un capítulo específico sobre inteligencia artificial y automatización, que desde la gestión de personas es percibida principalmente como un proceso de transformación del trabajo, destacando la incorporación de nuevos perfiles y competencias (53,5%) como su efecto más relevante.
También se asocia con fuerza a ganancias de eficiencia, mediante reducción de costos (45,1%) y mayor productividad sin aumentar la dotación (43,7%). No obstante, se perciben también impactos directos como la reducción de puestos (15,5%) y la creación de nuevos (14,1%).
Desde la óptica sindical, la automatización y la IA se perciben como un cambio con riesgos concretos, más que como una oportunidad de productividad o creación de empleo.
El efecto más reconocido es la reducción de puestos de trabajo (62,2%) y la principal preocupación es aún más marcada: desplazamiento o pérdida de empleos (74,5%).
Para los sindicatos, expone el estudio, la discusión sobre IA no está centrada solo en eficiencia tecnológica, sino en su efecto sobre la estabilidad laboral, la empleabilidad futura y la capacidad de adaptación de las personas trabajadoras.
Además del desplazamiento laboral, inquieta en las dirigencias de los trabajadores que las decisiones sobre IA se tomen sin la participación sindical, pues se entiende que el desafío no es solo implementar tecnología, sino definir cómo se gestiona y gobierna el cambio.
En cualquier caso, el debate sobre IA no se limita al empleo propiamente, por cuanto entre dirigentes sindicales hay inquietud por la vigilancia y control excesivo sobre trabajadores y el uso de datos personales.
La versión completa de los resultados de la encuesta se presentará en un encuentro de diálogo que se realizará este lunes 25 de mayo desde las 8:30 horas en la Sede Las Condes de la Escuela de Administración de la Universidad Católica.