Sin duda que Minera Dominga, el proyecto minero portuario de US$ 3.000 millones ligado a la familia Délano Méndez, pasará a los anales de la historia del derecho chileno por los bruscos giros procesales. El último capítulo de esta saga se escribió este 16 de marzo, cuando la Corte de Apelaciones de Antofagasta acogió a trámite el recurso de casación contra la sentencia dictada por ese mismo tribunal el pasado 20 de febrero y que implicó un sorpresivo traspié para esta iniciativa de cobre y hierro.
La acción judicial no fue presentada por la dueña de Dominga, Andes Iron, sino por el Sindicato de Trabajadores Independientes de Pescaderos Artesanales de Totoralillo Norte, que están a favor del proyecto. Adicionalmente, la Corte de Antofagasta suspendió los efectos de la mencionada sentencia mientras la Corte Suprema revisa el caso, lo que en la práctica restablece la vigencia de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de Dominga.
“Estamos cansados de la incertidumbre y la espera. Los tribunales ya establecieron que el proyecto cumple con la normativa ambiental. ¡Basta ya de politizar un proceso que lleva más de 12 años!”, manifestó Raúl Julio, presidente del sindicato.
"Dominga es un proyecto que ha sido profundamente evaluado y aprobado en las etapas técnicas. Es hora de que se concrete y que recibamos las oportunidades que tanto necesitamos. Queremos trabajar, queremos desarrollo, queremos protección al medio ambiente y queremos un futuro mejor para nuestras familias", dijo el representante.
13 AÑOS cumplirá dominga desde que partió su tramitación ambiental en 2013. US$ 3.000 millones es la inversión del proyecto
Andes Iron también mantiene reclamaciones por este fallo de febrero, en la Corte Suprema y en el Tribunal Ambiental, las que aún no se resuelven.
Los opositores al proyecto salieron a bajar el perfil a la decisión de la Corte nortina. "Esto es un procedimiento esperable. No es especial ni de mayor relevancia. En concreto, la anulación se suspende mientras la Corte Suprema revisa los recursos de casación y eso deja todo en el aire; todo lo que ha pasado queda ahora en suspenso", dijeron los abogados de la Alianza Humboldt. "Ahora se está a la espera de una resolución de la Corte Suprema que, lo más probable, es que declare inadmisible los recursos y vuelva al estado de rechazo como corresponde", señaló.
Y reafirmó que "el proyecto Dominga no cuenta con los permisos para empezar a construirse, y podría seguir con algunos trámites mientras la Corte Suprema termina de ratificar el rechazo".
A su turno, Francisco Villalón, gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Andes Iron, precisó que "a lo largo del extenso proceso de evaluación ambiental ha quedado demostrado una y otra vez que el proyecto cumple con la ley y con los más altos estándares ambientales".
A su juicio, "la sentencia de la Corte de Apelaciones de Antofagasta permite recuperar las autorizaciones ambientales del proyecto y con eso poder seguir avanzando en la construcción".
"Creemos que es posible generar más desarrollo, más crecimiento y miles de puestos de trabajo. Creemos en la justicia ambiental de nuestro país y en el estado de derecho", concluyó.