Cuando restan menos de diez días para el cambio de mando y mientras esta última semana del periodo legislativo 2022-2026 la agenda está cargada a la fiscalización de autoridades, el presidente del Partido Nacional Libertario (PNL) Johannes Kaiser anunció este lunes que su colectividad renovará un par de medidas fiscalizadoras, para que los diputados entrantes las respalden y saquen adelante. Además se refirió a la situación generada entre Chile y Estados Unidos a raíz de la controversia por el cable de fibra óptica y enfatizó que la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU “nació muerta”.
El dirigente y aún diputado, sentenció que “la candidatura de Michelle Bachelet nació muerta y, de hecho, nació muerta no sólo por ciertas cosas que podemos criticarle a Michelle Bachelet, sino que por la propia gestión de Gabriel Boric”, porque debería tener presente –añadió-que sus constantes ataques a EEUU la hacían inviable y especuló que sólo la levantó para complicar al presidente electo José Antonio Kast. De este modo se suma a la postura asumida por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien señaló que si fuera por él no sería candidata.
Respecto de las medidas fiscalizadoras, se trata de la presentación de solicitud de creación de dos comisiones investigadoras. La primera de ellas apunta a la renovación de contratos del TAG, que se ha realizado –según tiene entendido- durante los últimos gobiernos, “a espaldas de la ciudadanía” y “obligándola a pagar de nuevo, a través del TAG, por todo el valor de la infraestructura ya construida”.
En este contexto, Kaiser acusó al Estado de Chile de transformar a las concesionarias de carreteras en recaudadoras de impuestos y, desde su punto de vista, eso es algo que se debe transparentar.
“Naves piratas de la flota pesquera china”
La segunda comisión investigadora apunta a indagar los permisos que estaría concediendo nuestro país a “naves piratas de la flota pesquera china” para recalar en los puertos locales, a fin de reaprovisionarse logísticamente, lo que les permitiría “saquear” los productos naturales en las 200 millas marítimas chilenas y, según él, existe la sospecha fundada que lo hacen, aprovechando la incapacidad de Chile de fiscalizar.
Kaiser argumenta que los permisos a estas naves para recalar en los puertos chilenos han aumentado y “el Gobierno no puede sino saber que le están haciendo daño a nuestra industria pesquera”, acusó. Por lo que, añadió, que la comisión investigadora, de aprobarse su conformación,
buscará identificar si estos permisos se enmarcan dentro de una política más amplia “que incluye el cable chino, inversiones en infraestructura, etc.; y, si no, nos están entregando literalmente al control de una tercera potencia”.
El aún diputado explicó que estos barcos están recalando especialmente en puertos del norte y que durante la campaña presidencial, sindicatos de pescadores de Iquique y Antofagasta le comentaron que las seremías habían permitido el ingreso de muchos más pesqueros de lo normal”. Kaiser agregó que, además, este fenómeno se comenzó a producir cuando Perú le impidió el ingreso a sus puertos a estas naves.
“Delicada gestión”
En este contexto, el timonel libertario se refirió también a la polémica con Estados Unidos a raíz de del cable de fibra óptica y aprovechó la ocasión para criticar la actuación del Presidente Gabriel Boric con Washington, enfatizando que si el jefe de Estado “no se hubiese dedicado a tuitera y gastarse nuestra cuenta de banco diplomática con los Estados Unidos, probablemente nuestra situación sería más fácil”.
El dirigente calificó de “compleja” la postura de Chile frente a Estados Unidos, pero además fue enfático en que “cualquier decisión que se tome o nos pone en una situación de tensión con China, que es un socio comercial que nosotros apreciamos también. No nos equivoquemos, estar en contra de China tampoco es algo que queramos; o nos pone en contra de China o nos pone en contra de Estados Unidos”.
En este sentido, subrayó que el mandatario le “ha hecho un flaco favor” a Chile, porque obliga al país a tomar partido y “no importa qué decisión tomemos, Chile va a pagar el costo”. Y acto seguido señaló que en este escenario es necesario identificar quién y cómo estuvo dispuesto “a sacrificar los intereses de los chilenos en beneficio de una potencia extranjera. No importa si son los Estados Unidos, China o el país que sea”.
Y concluyó que la próxima administración deberá tratar de “pacificar” la situación, tener buenas relaciones con ambos países y
“velar porque la soberanía nacional se mantenga intacta. Es decir, que nosotros podamos seguir tomando las decisiones, evidentemente haciéndonos cargo de la situación política internacional”.
“Si nosotros tomamos decisiones que tengan impacto en los intereses de grandes potencias, esas potencias van a tomar decisiones que tendrán impacto en nosotros. El que no entienda eso es tonto o actúa de mala fe”, sentenció, agregando que así las cosas la del próximo gobierno será una “delicada gestión”.