El jefe de la bancada de diputados de Renovación Nacional (RN), Frank Sauerbaum, quien también integra la Comisión de Hacienda de la Cámara analiza la polémica acerca de la eventual acusación constitucional en contra del ministro de Hacienda, Nicolás Grau.
En esta conversación con DF asegura que un paso así tiene méritos, pero también alerta sobre las repercusiones políticas que podría provocar al Gobierno entrante.
-¿Estaría por avanzar en una acusación constitucional en contra del ministro Grau?
-Mira, creo que lo primero que hay que hacer es solicitar una sesión especial en donde el ministro haga una exposición a la Cámara de Diputados o a la Comisión Mixta de Presupuestos de las comisiones de Hacienda, que la componen los senadores y los diputados, donde se pueden explicar las cifras conocidas por el último Informe de Finanzas Públicas.
-¿Y la acusación que entusiasma tanto?
-La acusación constitucional en contra de Grau puede avanzar en la medida que se conozca el último Informe de Finanzas Públicas, que se publica en abril y será el Congreso entrante el que deberá, con estos nuevos antecedentes -porque eso va a considerar los últimos tres meses del Gobierno-, definir cuál es la responsabilidad que tiene el ministro Grau. Ahora, yo creo que el ministro tiene un porcentaje de culpa en estos resultados, aunque yo le asigno una responsabilidad mucho mayor al ministro Marcel, pero sin duda el ministro Grau, quien desempeña hoy día el cargo.
-Desde que renunció Marcel, en la oposición el comentario mayoritario es que él es el responsable de las cifras macroeconómicas, entonces, ¿por qué no se le hizo a él una acusación constitucional cuando dejó el cargo o antes?
-Porque el ministro Marcel daba certeza de que ocurrirían hechos que mejorarían la situación. Por ejemplo, cuando se aprobó el proyecto de cumplimiento tributario él nos aseguró, con todos los antecedentes que tenía, que íbamos a recaudar el 1,5% del PIB, cosa que nosotros le insistimos que no iba a ser así, sino del 0,5%. Pero se terminó aprobando, porque esos resultados los tuvimos recién ahora. Ese tipo de situaciones donde se tomaron decisiones los primeros años, pero que tienen resultados ahora -como la proyección de la regla fiscal que no se cumplió-, Marcel decía que íbamos a terminar con el 1,1% en 2025 y terminamos con el 3,6%.
-¿La oposición le hizo ver todas estas diferencias a Marcel?
-Obvio, pero los resultados vienen a explotar ahora. Nosotros le advertimos al ministro que a una serie de proyecciones que hicieron, el Consejo Fiscal Autónomo le había hecho observaciones que ellos no consideraron. Los resultados finales los vimos ahora, o sea, el promedio de crecimiento de la economía de 1,9% en cuatro años, lo sabemos ahora. Entonces, esos resultados se vienen a conocer ahora, cuando el ministro Grau es el responsable.
-El diputado Agustín Romero dijo a DF hace unos días que la oposición se tuvo paciencia al exministro Marcel por su trayectoria, ¿comparte esa visión?
-Con el ministro Marcel hubo una especial deferencia, porque era el único referente que teníamos del Socialismo Democrático que nos daba algo de certeza y se tuvo mucha más fe y hoy día lo lamentamos, porque hubo un elemento ideológico que no alcanzamos a dilucidar en ese momento.
“La rebaja del gasto que se tuvo que haber hecho en reiteradas ocasiones no se hizo y ahí el ministro Marcel tiene mucho que decir”
-¿Que sería?
-Que el ministro Marcel puso su ideología por sobre los elementos técnicos. Cuando tramitó la reforma tributaria, por ejemplo, era muy llamativo que él sostuviera algunas cosas que no tenían sustento técnico, por lo que finalmente se rechazó. Se negaron permanentemente a ajustar el gasto, en conocimiento de que no teníamos los ingresos suficientes. Eso llama muy poderosamente la atención, porque uno se puede equivocar una vez, pero no tres veces. La proyección de los ingresos, no hacer los ajustes que el Consejo Fiscal Autónomo proponía. Por eso creo que aquí hay errores técnicos, pero también hay una decisión política de no bajar el gasto, aumentarlo permanentemente, porque obviamente la izquierda cree que el Estado tiene que ser todavía más grande y el gasto es intocable. Entonces, la rebaja del gasto que se tuvo que haber hecho en reiteradas ocasiones no se hizo y ahí el ministro Marcel tiene mucho que decir.
-Volviendo a la acusación constitucional, en el caso de que avanzara, ¿En qué se basaría?
-Los resultados están a la vista, pero hay elementos donde el ministro Grau sí tiene una responsabilidad evidente. Yo diría que el 80% de la responsabilidad del resultado final la tiene Marcel, pero el otro 20% lo tiene Grau, sobre todo en la tramitación de la Ley de Presupuesto, en donde se le dijo en reiteradas ocasiones que no podíamos expandir el gasto mucho más allá y que cero era lo que podía crecer.
No obstante, el gobierno llegó con un presupuesto que crecía el 3,7%. Además, está el hecho de que no haya considerado, el aumento salarial de los trabajadores fiscales en el subtítulo 21 insistentemente, pese a todas nuestras observaciones y que luego nos trae una consecuencia de un déficit extra de US$ 800 millones. Obvio que Grau tomó decisiones políticas equivocadas y también tiene responsabilidad, pero va a cargar con toda la del ministerio, completa, y se van a tomar elementos de todas las decisiones que se tomaron durante los cuatro años y no sólo desde agosto, cuando él asumió.
-Desde su punto de vista, ¿sería conveniente partir el nuevo gobierno con una acusación constitucional en contra de un ministro del Gobierno anterior?
-Obviamente enrarece el ambiente y perjudica el diálogo, que es algo que el Presidente ha tratado de promover. Ese es un elemento político que hay que considerar, no sólo los elementos técnicos, los elementos técnicos nos dan suficientes argumentos como para poder acusar a un ministro, pero trae una consecuencia política directa al enrarecer el ambiente y perjudicar las relaciones que se quieren establecer.